- Un acto conmemorativo recuerda los inicios del centro y reconoce la trayectoria de exalumnos y profesorado.
- La facultad se fundó en 1975 como sede de la Complutense y hoy forma a más de mil personas cada día.
La Facultad de Farmacia de la Universidad de Alcalá ha alcanzado el medio siglo de vida. Fundada en 1975, cuando el campus alcalaíno aún funcionaba como una sede más de la Universidad Complutense de Madrid, la facultad ha sido testigo —y protagonista— de una evolución que refleja no solo los cambios en el ámbito universitario, sino también en la ciencia y la salud pública.
Este viernes, el centro ha celebrado un acto para recordar el camino recorrido y reconocer a quienes lo han hecho posible. Durante el evento, se ha rendido homenaje a antiguos estudiantes que hoy ocupan cargos clave en la industria farmacéutica, la investigación y la gestión sanitaria. Entre ellos: Val Díez Rodrigálvarez (Stanpa), Pedro de la Fuente (Nutris), Manuel Ibarra Lorente (AEMPS), Marta Moreno Mínguez (AstraZéneca) y María Ángeles Moro Sánchez (CNIC).
También ha tenido un papel destacado la primera promoción de titulados, representada por Gustavo Chamorro Merino, así como el profesorado jubilado, que ha recibido un albarelo conmemorativo, esos recipientes cerámicos tradicionales de botica que hoy son símbolo de una época.
Más allá del homenaje, el aniversario ha servido para echar la vista atrás y recordar que esta facultad comenzó con unas instalaciones modestas y un grupo reducido de personas comprometidas con la enseñanza. Cincuenta años después, ofrece grados, másteres y doctorados, colabora con entidades nacionales e internacionales y reúne cada día a más de mil estudiantes, profesores, personal técnico y proveedores.
El edificio, además, acaba de estrenar una nueva etapa tras meses de reformas, que han mejorado su eficiencia energética, iluminación, aislamiento sonoro y seguridad, todo sin interrumpir la actividad habitual.
La decana actual, María José González, ha defendido que esta celebración también sirve para “mirar al futuro con esperanza”, en un momento en que la salud, la sostenibilidad y la tecnología se cruzan más que nunca en la formación universitaria. Medio siglo después de su apertura, la Facultad de Farmacia sigue mirando hacia adelante, con la vocación científica como motor.
