- El CRTM incorpora alegaciones y ajusta el mapa concesional; las medidas se aplicarán de forma progresiva.
- Cambios clave: 1A/1B pasan de 15 a 12 minutos, la 11 se alarga 4 km hacia los polígonos de Ajalvir, nueva conexión 215 con Paracuellos y la 232 llega a Corpa y Pezuela.
El Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) ha dado luz verde a una batería de cambios en varias líneas urbanas e interurbanas que operan en Alcalá de Henares. Las modificaciones, que se irán activando de manera paulatina, llegan tras la fase de alegaciones al nuevo mapa concesional y buscan adaptarse a la evolución de la demanda y mejorar la conectividad dentro del Corredor del Henares.
Según explicó la teniente de alcalde y concejala de Movilidad, Cristina Alcañiz, “entre las mejoras destaca el aumento de las frecuencias en algunas de estas líneas y la prolongación del recorrido de la línea 11 para dar cobertura a las zonas industriales ubicadas en el entorno de la Carretera de Ajalvir”. Alcañiz añadió que “existen otras mejoras solicitadas en las que se sigue trabajando con el Consorcio para hacerlas realidad como la implantación del bus eléctrico que recorra el Centro Histórico”.
En el caso de las líneas urbanas, el CRTM confirma que las 1A y 1B mejoran su intervalo de paso en días laborables, que baja de 15 a 12 minutos, un ajuste que ataca los tiempos de espera en los ejes de mayor demanda. La línea 3 prolonga su itinerario hasta la avenida Gustavo Adolfo Bécquer con la calle Ramón María del Valle‑Inclán, ampliando la cobertura en el Ensanche. Por su parte, la línea 7 desplaza su cabecera a la Plaza del Conde de Barcelona para reorganizar la operativa en esa zona. La línea 11 alarga su recorrido 4 kilómetros para servir a los polígonos próximos a la carretera de Ajalvir, con servicio en horas punta de mañana, mediodía y tarde.
En las líneas interurbanas, el paquete de medidas incluye varios cambios de calado. La 215 establece un nuevo itinerario Paracuellos del Jarama – Torrejón de Ardoz – Alcalá de Henares, creando una conexión directa con Paracuellos y reforzando el corredor Alcalá–Torrejón que hoy cubre la 824. La 222 aumenta su oferta un 73% respecto al anteproyecto y añade servicios directos a Camarma de Esteruelas. Las 223, 229 y 251 reordenan sus salidas para fijar frecuencias más homogéneas, mientras que la 227 incrementa expediciones exprés en horas punta para recortar tiempos de viaje.
También se amplía la cobertura en municipios próximos y accesos a barrios alcalaínos. La 231 sube su oferta en laborables; la 232 extiende su recorrido hasta Corpa y Pezuela de las Torres; la 250 prolonga itinerario a Camarma y aumenta expediciones; la 252 incorpora paradas en la avenida de Daganzo; y la 254 mejora su servicio de invierno en mañanas y mediodías. Las líneas 271 y 272 añaden paradas en Cementerio Jardín y Vía Complutense–San Bernardo, y la 275 suma expediciones en laborables y amplía su franja nocturna de fin de semana hasta las 23:30.
En el servicio nocturno, el CRTM incorpora dos expediciones entre semana en la N202 para estabilizar la frecuencia en 30 minutos y homogeneiza horarios en fin de semana, una demanda recurrente de quienes se mueven entre Madrid, Torrejón y Alcalá durante la noche.
Estas medidas encajan en el despliegue del nuevo mapa concesional de la Comunidad de Madrid, diseñado para ajustar rutas, frecuencias y coberturas a los cambios residenciales y de actividad económica. En el caso de Alcalá, los principales impactos se verán en la mejora de tiempos de espera en los ejes urbanos, la conexión directa con Paracuellos y la extensión de relaciones con núcleos de la Alcarria madrileña (Corpa y Pezuela), además de un mayor acceso a áreas industriales y a ejes como la avenida de Daganzo.
El calendario de implantación lo marcará el Consorcio, en coordinación con las empresas operadoras. A medida que se concreten fechas, horarios y planos de parada, los usuarios deberán revisar los avisos oficiales y los canales habituales para planificar sus trayectos. La clave estará en verificar si los refuerzos y ampliaciones se traducen en menores tiempos puerta a puerta y en una mayor fiabilidad del servicio en las horas de mayor demanda.










