- La RSD Alcalá vence por 1-0 al Real Madrid C en el estadio municipal de El Val y despide el año como local con victoria.
- Borja Sánchez decide el partido en la segunda parte tras una jugada de oficio y lectura perfecta entre veteranos.
La RSD Alcalá volvió a pisar el césped de El Val tras dos jornadas consecutivas lejos de casa con la intención de cerrar el año como local dejando una sensación reconocible para su afición. Desde el primer minuto, el equipo de Ángel Vivar Dorado mostró una idea clara: mandar en el partido, marcar el ritmo y no dejar que el último encuentro del año se escapara.
El inicio fue un auténtico vendaval rojillo. El Alcalá encadenó ocasiones y avisos que obligaron al Real Madrid C a replegarse. Sergio Marcos rozó el gol con un disparo desde fuera del área que se estrelló en el larguero, mientras que Izan y Javi Hernández protagonizaron una acción dentro del área que solo la intervención desesperada de un defensor evitó que acabara en la red. Javi Hernández volvió a aparecer poco después con un remate al primer palo que exigió una gran parada del guardameta visitante.
Con el paso de los minutos, el partido se fue equilibrando. El Real Madrid C adelantó la presión y consiguió discutir la posesión en el centro del campo, llevando el encuentro a una fase más abierta, de ida y vuelta, pero con pocas concesiones defensivas. El empuje inicial del Alcalá dio paso a un tramo más táctico, en el que ninguno de los dos equipos encontró el camino del gol antes del descanso.
Tras la reanudación, la RSD Alcalá salió decidida a retomar el control. A los pocos minutos del segundo tiempo, Sergio Marcos ejecutó con rapidez una falta desde tres cuartos de campo y Javi Hernández envió el balón a la red, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego, enfriando momentáneamente la celebración en la grada de El Val.
El gol acabaría llegando en una acción que condensó la esencia del partido y el peso de la experiencia. Carlos Pantoja leyó rápido una transición y envió un balón largo que encontró a Javi Hernández más allá del centro del campo. El delantero aguantó, esperó el momento justo y filtró un pase medido para Borja Sánchez, que irrumpió en el área y definió con precisión al primer palo para firmar el 1-0.
A partir de ahí, el Alcalá supo jugar el partido que tocaba. Sin renunciar a buscar el segundo, el equipo gestionó los tiempos con cabeza, defendió con orden y se apoyó en la veteranía de futbolistas como Sergio Marcos, Javi Hernández y el propio Borja Sánchez para sostener la ventaja ante un Real Madrid C joven y con calidad, pero sin espacios claros.
El pitido final selló una victoria trabajada y de peso, que permite a la RSD Alcalá despedir el año en El Val con tres puntos y buenas sensaciones. El equipo se mantiene en una zona tranquila de la clasificación, más cerca de los puestos de playoff que de la zona de descenso, reforzando la sensación de solidez y fiabilidad.










