- Jugadores y jugadoras de los primeros equipos masculino y femenino acudieron este miércoles al Hospital Universitario Príncipe de Asturias.
- Entregaron camisetas, bufandas y cromos a los menores ingresados en Pediatría en pleno periodo navideño.
En pleno ambiente navideño, cuando las estancias hospitalarias se hacen especialmente duras para los más pequeños, el deporte vuelve a ejercer como vehículo de cercanía y acompañamiento. Este miércoles, la RSD Alcalá se acercó a uno de los espacios más sensibles del sistema sanitario complutense con un gesto pensado para aliviar, aunque sea por unas horas, la rutina de los niños ingresados.
Jugadores y jugadoras de los primeros equipos masculino y femenino del club rojillo visitaron la planta de Pediatría del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, donde compartieron tiempo con los pacientes y sus familias. Durante la visita, los futbolistas repartieron distintos obsequios del club, entre ellos camisetas, bufandas y cromos, además de conversar y pasar un rato distendido con los menores ingresados.
La iniciativa tuvo como objetivo humanizar la estancia hospitalaria en unas fechas especialmente señaladas, en las que el ingreso de un menor suele vivirse con mayor carga emocional tanto por los propios niños como por sus familiares. La presencia de referentes deportivos locales permitió romper, aunque fuera momentáneamente, la dinámica habitual del hospital y generar un ambiente más cercano y relajado.
Desde el club quisieron agradecer la acogida recibida por parte de los pacientes, sus padres y familiares, así como la colaboración del personal sanitario y no sanitario del centro, cuya implicación resultó clave para que la actividad pudiera desarrollarse con normalidad. La visita se enmarca dentro de las acciones sociales que distintos clubes deportivos realizan de forma periódica para reforzar su vínculo con la comunidad y trasladar el impacto del deporte más allá del terreno de juego.
El Hospital Universitario Príncipe de Asturias es el centro de referencia para Alcalá de Henares y su entorno, y su servicio de Pediatría atiende cada año a cientos de menores. Gestos como este, sin carácter competitivo ni institucional, buscan poner el foco en el acompañamiento emocional y en la importancia de generar espacios de cercanía en contextos especialmente delicados.










