- La actividad propone juegos y retos ambientales con motivo del Día Mundial de la Educación Ambiental
- El taller forma parte de la programación de ocio educativo de invierno y está dirigido a público infantil desde los cinco años
La programación de educación ambiental de la Casita del Parque O’Donnell avanza en el mes de enero con una actividad pensada para profundizar en el papel de la educación como herramienta clave en la protección del entorno. En esta ocasión, la propuesta se centra en acercar a los más pequeños al trabajo y la responsabilidad de quienes se dedican a sensibilizar y cuidar el medio ambiente.
El taller “Educadores ambientales” se celebrará el sábado 24 de enero y se enmarca en las fechas próximas al Día Mundial de la Educación Ambiental, que se conmemora cada 26 de enero. La actividad está diseñada para que los participantes comprendan, de forma lúdica y adaptada a su edad, cómo el conocimiento y la concienciación influyen directamente en la conservación de la naturaleza.
A través de pruebas, juegos y pequeños retos, los niños y niñas asumirán el rol de educadores ambientales, enfrentándose a situaciones relacionadas con el cuidado de los espacios naturales, la gestión de residuos o el respeto a la biodiversidad. Este enfoque práctico permite trabajar conceptos complejos desde una perspectiva cercana, fomentando la reflexión y la participación activa.
La sesión está dirigida a menores a partir de cinco años y se plantea como una experiencia compartida en familia, en la que el aprendizaje surge del juego y la interacción. El formato evita explicaciones teóricas extensas y apuesta por dinámicas participativas que facilitan la comprensión de los valores ambientales de manera natural.
El taller se desarrollará a partir de las 17:30 horas y contará con aforo limitado, por lo que se recomienda acudir con antelación. Como en el resto de actividades organizadas en la Casita del Parque O’Donnell, los menores deberán estar acompañados por una persona adulta durante toda la sesión.
Con propuestas como esta, la Casita del Parque O’Donnell continúa consolidando una programación estable de ocio educativo que busca implicar a la infancia y a las familias en la protección del entorno, reforzando la importancia de la educación ambiental desde edades tempranas.










