- Los contenedores llevan meses ocupando un carril de circulación tras un traslado que no ha sido corregido.
- Vecinos de Reyes Católicos alertan del impacto en la circulación y el deterioro del entorno urbano.
Circular por la calle Gonzalo Gil, en el barrio de Reyes Católicos, implica desde hace meses convivir con una escena tan incómoda como poco habitual. Varios contenedores de residuos permanecen instalados en plena calzada, obligando a los vehículos a reducir la velocidad y maniobrar para sortearlos. Una solución que nació como provisional se ha consolidado en el tiempo sin que, por ahora, se haya corregido.
Según fuentes consultadas, los contenedores fueron desplazados de su ubicación original ante la escasez de plazas de aparcamiento en la zona, sin que conste de forma clara quién llevó a cabo ese traslado. Desde entonces, los recipientes permanecen en el centro de la vía, una situación que no ha sido revisada posteriormente pese al paso de los meses.
Las mismas fuentes apuntan a que la ubicación actual altera de forma significativa la circulación en una calle residencial ya condicionada por el estacionamiento en ambos lados. La presencia de los contenedores reduce el ancho útil de la calzada y obliga a los conductores a realizar maniobras constantes, especialmente en horas de mayor tránsito.
A esta situación se suma el impacto visual y ambiental. Los residentes apuntan a la acumulación de restos y suciedad en el entorno inmediato de los contenedores, una imagen que, a su juicio, se ha normalizado con el tiempo sin que se adopten medidas para devolver la vía a un estado adecuado.
El malestar vecinal se centra, además, en la falta de respuesta municipal posterior. Según explican desde el barrio, la ausencia de una solución definitiva ha convertido una situación inicialmente puntual en un problema estructural que afecta tanto a la seguridad vial como a la convivencia diaria. Mientras no se revise la ubicación, los contenedores seguirán ocupando la calzada de la calle Gonzalo Gil, a la espera de una intervención que ponga fin a una situación enquistada.










