- La “marea azul” atravesó la calle Mayor y otros puntos emblemáticos antes de encarar la llegada junto al C.D. Avance.
- Tras la carrera, la jornada continuó con música y zona de actividades para familias en el entorno de meta.
Las camisetas azules volvieron a teñir el centro este domingo en una de esas escenas que se entienden a simple vista: gente corriendo, caminando y acompañando a otros, con un ambiente de barrio y de fiesta popular que se fue extendiendo a lo largo del recorrido. La II Carrera Solidaria Dale Caña al ELA reunió a vecinos de perfiles muy distintos con un objetivo común: dar visibilidad a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y sumar apoyo a la investigación.
La organización sitúa la participación en torno a 2.700 personas en una prueba de 5 kilómetros diseñada para ser accesible y familiar. La salida se realizó en el entorno de la Plaza de Cervantes y el trazado atravesó enclaves muy reconocibles, como la calle Mayor, antes de dirigirse hacia el tramo final en las inmediaciones del C.D. Avance y el Centro Comercial La Dehesa.
El formato de la carrera explica parte del éxito: no se trata solo de competir, sino de compartir. A lo largo del itinerario se mezclaron corredores habituales con personas que optaron por un ritmo más tranquilo, grupos de amigos y familias con niños, en una convocatoria que prioriza el mensaje y la participación por encima del cronómetro.
Detrás de la iniciativa está la Asociación Dale Caña al ELA, vinculada a Antonio Cañaveral, ‘Caña’, un nombre muy ligado al deporte local. Profesor de instituto y unido durante más de cuatro décadas a la Escuela de Fútbol del CD Avance, convive con la enfermedad desde hace años y su historia ha servido de punto de partida para construir una cita anual que combina deporte, visibilidad y recaudación.
El día se completó más allá del recorrido. En la zona de llegada se instaló una ‘fun zone’ con música y actividades para todos los públicos, reforzando el carácter comunitario de la jornada y su enfoque de encuentro vecinal. La propia asociación ha avanzado que difundirá en los próximos días un recopilatorio de imágenes y más información sobre esta segunda edición.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras y progresa con pérdida de movilidad y autonomía, con un impacto directo en la vida diaria de quienes la padecen y de sus familias. Por eso, este tipo de convocatorias buscan mantener la atención pública en el tiempo, sostener redes de apoyo y canalizar recursos hacia la investigación.
Con una participación masiva y un recorrido que atraviesa el corazón de la ciudad, Dale Caña al ELA consolida su segunda edición como una de las citas solidarias con mayor capacidad de movilización en Alcalá.










