- El videoclip imagina a un joven Cervantes enfrentado al bloqueo creativo en una taberna donde aparecen figuras que anticipan el universo del Quijote.
- La historia juega con la frontera entre memoria literaria e imaginación, alejándose de la recreación histórica para construir un relato simbólico.
En Alcalá hay días en los que la cultura suena a casco histórico y a calle estrecha: teatro, música, festivales, y ese runrún de “aquí pasó algo” que acompaña a la ciudad desde Cervantes. Kinnia se agarra justo a esa sensación en In Taberna, un videoclip que mezcla taberna, literatura y folk metal sin pedir permiso y sin ponerse solemne.
La banda —con raíces complutenses y una trayectoria ligada a escenarios y eventos culturales dentro y fuera de España— lleva años moviéndose en una frontera muy suya: folk celta con acento medieval, épico y festivo, pensado para que el público no se quede quieto. En 2019, por ejemplo, Kinnia fue la formación seleccionada para representar a España en el festival Lost Age, celebrado en Bulgaria dentro de la Capital Europea de la Cultura, un salto que apuntaló su perfil en el circuito internacional.
En In Taberna, la idea no es “contar a Cervantes” como si esto fuera una clase de literatura, sino lanzarlo a una noche de ficción. La acción se sitúa en el siglo XVII y presenta a un Cervantes joven, con el bloqueo creativo encima, buscando una chispa entre conversaciones, jarras, música y ese caos amable de las tabernas. En esa atmósfera empiezan a aparecer figuras que recuerdan —sin explicarlas del todo— a Don Quijote y Sancho: más intuición que personaje, más pista que moraleja.
El guiño tiene miga porque Alcalá vive con Cervantes pegado a la piel: no solo por la historia, sino por cómo el patrimonio se ha convertido en una parte del día a día. El videoclip aprovecha ese trasfondo y lo convierte en juego narrativo: ¿y si la inspiración no cae del cielo, sino que se cocina en sitios así, con ruido, con gente, con una canción pegándose en la cabeza?
Musicalmente, el grupo se mantiene en su terreno: folk metal con pulso de fiesta y una estructura que acompaña a lo que pasa en pantalla. Aquí la música no va “por detrás” del vídeo; empuja la historia. Y para reforzar ese punto de intensidad, el tema suma la colaboración de José Pardial, vocalista de Avalanch, que entra en el universo Kinnia con un registro que subraya el lado épico sin romper la dinámica del relato.
El rodaje se ha realizado en La Corrala Escondida, un espacio cultural que en los últimos años se ha ido consolidando como escenario de conciertos y propuestas en pequeño formato en la ciudad. En la grabación han participado la sala de armas Díaz de Viedma y la asociación de recreación histórica El Tercio Cervantino, dedicada a los siglos XVI y XVII, que aparece en el videoclip y aportó parte del trabajo de ambientación de época.
La dirección del videoclip corre a cargo de Joe Arka (Redmist films), con guion firmado por Jezabel Martínez y José Luis Frías, que plantean la historia como una noche que se va torciendo poco a poco: lo cotidiano se vuelve raro, lo real se mezcla con lo imaginado y la taberna termina funcionando como un lugar mental donde todo puede pasar.
La banda llevará ahora esta nueva etapa al directo con un concierto especial de San Patricio previsto para el 15 de marzo en la Sala Nazca, en Madrid ciudad, donde In Taberna formará parte del repertorio dentro de una cita marcada por el espíritu celta y el carácter festivo que define a Kinnia sobre el escenario.
Con In Taberna, Kinnia refuerza una línea que ya se ve en su identidad: usar referentes culturales reconocibles —tradición, fantasía, imaginario medieval— para construir historias propias. Y hacerlo desde un lenguaje musical que no busca el homenaje de museo, sino el choque: poner a Cervantes en una mesa, subir el volumen y dejar que la imaginación haga el resto.









