- El censo preliminar de 2026 estima unas 64 muertes tras el brote registrado en diciembre en Perales del Río.
- La colonia pasa de 96 parejas reproductoras en 2025 a unas 64 este año, el mayor descenso en cuatro décadas de seguimiento.
La imagen de las cigüeñas sobre campanarios, torres y edificios industriales forma parte del paisaje habitual de la ciudad desde hace décadas. Sin embargo, el último recuento de la colonia local apunta a un retroceso sin precedentes. El censo preliminar de 2026 elaborado por el Colectivo Ciconia confirma una caída histórica en el número de parejas reproductoras tras el brote de gripe aviar detectado en diciembre.
Según los datos provisionales recogidos a mediados de febrero, la población reproductora ha pasado de 96 parejas en 2025 a una estimación cercana a las 64 en 2026. El descenso equivale a un tercio de la colonia y supone la pérdida de 32 parejas, es decir, alrededor de 64 ejemplares adultos. El colectivo, que estudia esta población desde 1983, subraya que no se había registrado una reducción de esta magnitud en los 44 años de seguimiento continuado.
El episodio de mortalidad se relaciona con el brote de gripe aviar detectado en la primera quincena de diciembre en Perales del Río, en Getafe. Aquel foco afectó especialmente a aves que utilizaban el vertedero de Valdemingómez como principal zona de alimentación e invernada. Este enclave concentra cada año ejemplares procedentes de distintos puntos de España y de otros países europeos, lo que incrementa el riesgo de propagación en caso de enfermedad.
El seguimiento de cigüeñas anilladas refuerza la tendencia observada en el recuento general. En 2025 criaron en la ciudad 49 ejemplares marcados, mientras que en el censo de 2026 solo han regresado 27. La ausencia de 22 aves anilladas sugiere, según el colectivo, que una parte significativa habría fallecido durante el brote invernal.
Aunque los resultados definitivos no se conocerán hasta mediados de abril, el análisis del número de parejas asentadas permite anticipar el impacto del episodio sanitario. La cigüeña blanca es una especie que ha mostrado una notable capacidad de adaptación en las últimas décadas, en parte gracias a la disponibilidad de alimento en vertederos y a la expansión de zonas agrícolas y urbanas, lo que había favorecido la estabilidad de la colonia local hasta ahora.
Desde el Colectivo Ciconia advierten de que la magnitud del brote ha sido especialmente grave en el entorno regional, con cerca de un millar de cigüeñas muertas en Valdemingómez. Ante esta situación, reclaman que el comedero específico para cigüeñas continúe operativo y que se refuerce el aporte de alimento como medida de apoyo mientras la población se recupera.
La evolución de la colonia en los próximos años será determinante para comprobar si la caída responde a un episodio puntual o si marca un cambio de tendencia más profundo. El seguimiento científico iniciado en los años ochenta permitirá medir esa recuperación y valorar hasta qué punto la gripe aviar ha alterado de forma duradera el equilibrio de una de las especies más emblemáticas del entorno urbano.










