- La jornada se celebrará este domingo, 29 de marzo, de 16:30 a 19:30 horas, en el Centro Integral Municipal de Protección Animal, situado en la M-300, kilómetro 25.
- El programa incluye visitas guiadas, acompañamiento con perros, un mercadillo solidario e información sobre adopción; no estará permitido acudir con animales ajenos al centro.
El Centro Integral Municipal de Protección Animal volverá a abrir sus instalaciones al público este fin de semana en una cita pensada para mostrar una realidad que normalmente permanece fuera de foco: la atención diaria que requieren decenas de animales mientras esperan una acogida o una adopción. La jornada busca acercar ese trabajo a los vecinos y, al mismo tiempo, convertir una visita puntual en una toma de contacto más directa con la protección animal.
La actividad se celebrará el domingo 29 de marzo entre las 16:30 y las 19:30 horas en las instalaciones del CIMPA, en la carretera M-300, kilómetro 25. Durante esas tres horas, las personas asistentes podrán recorrer el centro mediante visitas guiadas y conocer cómo funciona el dispositivo de atención a perros y gatos, desde los cuidados básicos hasta la asistencia veterinaria y el seguimiento que requiere cada caso.
El programa incluirá también uno de los momentos centrales de la tarde: el acompañamiento con perros del centro. La iniciativa permitirá conocer de cerca a algunos de los animales alojados en las instalaciones e interactuar con ellos en un contexto controlado. Este tipo de actividades no solo facilita que los visitantes identifiquen el carácter y las necesidades de los perros, sino que además contribuye a su socialización, un aspecto relevante en animales que pasan largos periodos en un entorno de refugio.
La apertura al público se completa con un mercadillo solidario, planteado como apoyo complementario a la actividad del centro. Este tipo de espacios suele tener una doble función: por un lado, recaudar fondos o canalizar colaboración material; por otro, atraer a visitantes que quizá no habían tenido un contacto previo con la adopción animal.
Una jornada de puertas abiertas cumple varias funciones a la vez: permite transparentar el trabajo interno del centro, acerca a los vecinos a una realidad a menudo desconocida y reduce la distancia entre la idea abstracta de adopción y los animales concretos que esperan una oportunidad. Ver las instalaciones, preguntar por los procedimientos y conocer a perros y gatos en persona cambia el enfoque con el que muchos visitantes se acercan a este tipo de recursos.
La organización ha señalado que no se podrá acudir con perros ajenos al centro, una limitación habitual en este tipo de convocatorias para evitar incidencias sanitarias, problemas de manejo o situaciones de estrés entre los animales alojados. La medida, lejos de ser accesoria, forma parte de las condiciones básicas para que la actividad pueda desarrollarse con seguridad tanto para el personal como para los propios animales.
Más allá de la afluencia que consiga este domingo, el alcance real de la jornada se medirá en lo que ocurra después: nuevas visitas, adopciones iniciadas, consultas resueltas y una mayor implicación ciudadana con el cuidado animal. Ese es, en último término, el valor de abrir las puertas de un centro como el CIMPA: convertir un recorrido de unas horas en una forma más consciente y cercana de entender la protección animal.







