- El contrato del Punto de Alimentación Suplementaria vinculado al antiguo vertedero finaliza el 30 de abril.
- La Mancomunidad del Este defiende que la medida era transitoria, mientras el Ayuntamiento reclama garantías técnicas antes de suspenderla.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha solicitado a la Mancomunidad del Este que mantenga activo el Punto de Alimentación Suplementaria de la cigüeña blanca asociado al antiguo vertedero municipal. La petición llega ante la próxima finalización del contrato actualmente en vigor, prevista para el 30 de abril, y ante el riesgo de que el servicio quede interrumpido sin una alternativa técnica previamente definida.
La solicitud ha sido trasladada por el concejal de Medio Ambiente y Limpieza Viaria, Vicente Pérez Palomar, que sostiene que la continuidad del comedero debe analizarse desde criterios técnicos, ambientales y jurídicos. Según el edil, su mantenimiento “no responde a una decisión discrecional, sino a una obligación derivada directamente del impacto ambiental generado por la actividad histórica del vertedero”.
El origen del debate está en la evolución de la colonia de cigüeña blanca asentada en el entorno de Alcalá, que durante décadas estuvo vinculada a la disponibilidad de residuos orgánicos en el antiguo vertedero municipal. Esa circunstancia generó una dependencia ecológica que, según defiende el Ayuntamiento, fue reconocida en su momento mediante contratos específicos de alimentación suplementaria, control poblacional y seguimiento científico.
La Mancomunidad del Este, por su parte, mantiene una posición distinta. De acuerdo con el informe técnico citado por el Ayuntamiento, el organismo considera que la medida tenía carácter transitorio y que la población de cigüeña blanca habría alcanzado niveles de autosuficiencia suficientes para prescindir del servicio. También cuestiona el encaje competencial de mantener esta actuación en el tiempo.
Frente a esa interpretación, el Consistorio sostiene que la continuidad de los contratos desde 2018 evidencia que el comedero no ha sido una actuación puntual, sino una medida correctora prolongada para compensar el impacto generado por la actividad histórica del vertedero. Por ello, considera que su retirada no debería adoptarse de forma unilateral ni sin una evaluación ambiental completa.
El Ayuntamiento argumenta que la supresión del Punto de Alimentación Suplementaria podría tener efectos sobre el comportamiento de las aves si se produce sin planificación previa. Entre los posibles riesgos señalados figuran desplazamientos descontrolados, aumento de la mortalidad y afecciones en entornos urbanos o agrícolas, además de posibles responsabilidades por omisión de deberes de protección de fauna silvestre.
Otro de los elementos planteados por el Consistorio es el momento elegido para una eventual retirada del comedero. La finalización del contrato coincide con la temporada reproductora de la cigüeña blanca, un periodo en el que la disponibilidad de alimento resulta especialmente relevante para el desarrollo de los pollos y para el equilibrio energético de los ejemplares adultos.
Según la posición municipal, eliminar de forma repentina un punto de aporte alimentario durante esta fase podría afectar al éxito reproductivo de la colonia local, especialmente si las aves han ajustado sus rutas y hábitos de alimentación a la existencia de ese recurso. Por ese motivo, el Ayuntamiento defiende que cualquier modificación debería planificarse fuera de la época de cría y con criterios técnicos de conservación.
El Consistorio también ha pedido que cualquier cambio, suspensión o sustitución del servicio cuente previamente con informe y autorización de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, como administración competente en materia de fauna. La intención, según el Ayuntamiento, es garantizar seguridad jurídica y evitar decisiones que puedan comprometer las medidas ambientales ya aplicadas.
En su petición a la Mancomunidad del Este, Alcalá reclama la adopción inmediata de los acuerdos necesarios para evitar un vacío temporal en la prestación del servicio. El Ayuntamiento plantea, además, que la gestión del comedero se integre en una estrategia estable de seguimiento ambiental de la colonia, en lugar de resolverse únicamente por la finalización del contrato vigente.
“El Ayuntamiento va a defender con firmeza la protección de la fauna y el cumplimiento de las obligaciones ambientales. No se puede dar un paso atrás en una medida que ha sido clave para garantizar la estabilidad de una especie protegida en nuestra ciudad”, ha señalado Vicente Pérez Palomar.
La decisión queda ahora pendiente de la respuesta de la Mancomunidad del Este y, en su caso, de la intervención de la Comunidad de Madrid si se plantea una modificación sustancial del servicio. Mientras tanto, el Ayuntamiento insiste en que la retirada del comedero no debería producirse sin una evaluación previa y sin medidas alternativas equivalentes.










