- El análisis comenzará en mayo y abarcará ámbitos como salud, vivienda, movilidad, ocio y autonomía personal
- La iniciativa se enmarca en un plan regional con 100 medidas y 400 millones anuales destinado al envejecimiento activo
La Comunidad de Madrid iniciará en mayo un estudio de alcance regional con el objetivo de identificar las principales inquietudes, necesidades y dificultades de las personas mayores en distintos ámbitos de su vida cotidiana. El análisis pretende recabar información detallada que permita ajustar las políticas públicas a la realidad de una población que no deja de crecer en peso demográfico.
El proyecto se integra dentro del Plan de Envejecimiento Activo y Prevención de la Dependencia aprobado el año pasado por el Ejecutivo autonómico, que contempla un centenar de medidas y una inversión anual de 400 millones de euros. Este marco estratégico busca reforzar la autonomía personal y retrasar situaciones de dependencia mediante actuaciones preventivas y de acompañamiento.
La iniciativa fue anunciada durante la II Semana de Sensibilización de la Red de Atención a Mayores en Soledad, celebrada entre el 27 y el 30 de abril, un encuentro centrado en el papel de los espacios intergeneracionales como herramienta para combatir el aislamiento social. En ese contexto también se incorporaron nuevas entidades a la red y se reconocieron varios proyectos por sus buenas prácticas.
Según datos regionales, más de 276.000 personas mayores viven solas en la Comunidad de Madrid, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de la población mayor de 65 años. Este fenómeno, asociado a cambios sociales y demográficos, ha incrementado la atención institucional sobre la soledad no deseada y sus efectos en la salud física y emocional.
En paralelo, el Gobierno autonómico plantea la creación de una Red de Envejecimiento Activo que integrará a los municipios y entidades que ya participan en la red de atención a mayores en soledad. Este nuevo enfoque pretende ampliar la intervención más allá del aislamiento, incorporando acciones relacionadas con hábitos saludables, participación social y bienestar general.
La futura red contará con un espacio físico propio, previsto para finales de año, desde el que se coordinarán las iniciativas y programas. Su puesta en marcha responde a un contexto en el que la Comunidad de Madrid presenta una de las esperanzas de vida más altas de Europa, situada en torno a los 85,7 años, lo que plantea nuevos retos en materia de atención y calidad de vida en edades avanzadas.







