- La exedil socialista critica que la Comunidad haya pedido ayuda al Estado tras meses de enfrentamientos con el Gobierno central.
- Las brigadas forestales arrastran un conflicto laboral y denuncian falta de vehículos, herramientas y trabajos preventivos sin ejecutar.
La emergencia forestal que afecta a la sierra oeste de Madrid ha abierto también una nueva batalla política sobre la gestión de los recursos autonómicos. Mientras el Estado coordina el operativo tras la activación del máximo nivel de emergencia, representantes sindicales y figuras de la oposición cuestionan la planificación y los medios disponibles para responder a los incendios.
La exconcejala socialista del Ayuntamiento de Alcalá de Henares Blanca Ibarra ha difundido un vídeo en el que carga contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por solicitar la intervención del Gobierno central.
Ibarra contrapone esta petición con los habituales enfrentamientos políticos de la presidenta regional con el Ejecutivo de Pedro Sánchez y sostiene que la Comunidad ha recurrido al Estado después de que los incendios superaran su capacidad de respuesta.
“Tenemos una presidenta en Madrid que, cuando vienen mal dadas, directamente le pide ayuda a Pedro Sánchez”, señala la exedil socialista.
En sus declaraciones, Ibarra también se hace eco de los vídeos difundidos por bomberos forestales de la Comunidad de Madrid que denuncian que algunos trabajadores no pueden incorporarse a los operativos por falta de vehículos, herramientas y material.
El Estado asume el mando de la emergencia
Las declaraciones se producen después de que el Ministerio del Interior declarara la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila.
La activación de la situación operativa 3, el máximo nivel previsto, supone que el Estado asuma la dirección y coordinación de la respuesta, con la Unidad Militar de Emergencias como responsable operativa.
La medida fue solicitada por la propia Comunidad de Madrid ante la coincidencia de varios incendios en Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Aldea del Fresno y Pelayos de la Presa.
Más de 10.000 personas han tenido que ser evacuadas en la región, mientras varios incendios continúan sin estar completamente perimetrados ni controlados.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, reconoció que los incendios presentaban un potencial de avance que dejaba al operativo ante un escenario sin capacidad ordinaria de extinción.
Bomberos sin vehículos ni herramientas
Las críticas de Ibarra coinciden con las denuncias realizadas por representantes de los bomberos forestales sobre la disponibilidad de medios.
El comité de huelga sostiene que 61 trabajadores públicos destinados a la campaña de verano permanecían sin poder salir a los incendios por no disponer de vehículos y herramientas adecuadas.
Según los representantes laborales, el servicio ha tenido que buscar refuerzos entre los bomberos funcionarios para cubrir parques situados en Aldea del Fresno, San Martín de Valdeiglesias, Villaviciosa de Odón y Móstoles.
Estas denuncias contrastan con las cifras oficiales del plan INFOMA 2026 presentado por la Comunidad de Madrid.
El dispositivo autonómico contempla una inversión superior a los 52,5 millones de euros, 571 efectivos diarios dedicados a la extinción, 25 retenes de brigadas forestales, diez helicópteros, 27 bombas pesadas, ocho camiones nodriza y 49 vehículos destinados al transporte de personal y herramientas.
En conjunto, el plan incluye a más de 6.000 profesionales y voluntarios pertenecientes a diferentes organismos.
Un conflicto que se arrastra desde 2025
El enfrentamiento entre las brigadas forestales y la Comunidad de Madrid no comenzó con los incendios de esta semana.
Los trabajadores gestionados por la empresa pública Tragsa acumulaban en abril más de 270 días de huelga y denunciaban temporalidad, pérdida de poder adquisitivo, reducción del número de integrantes de cada brigada y falta de determinadas medidas de protección.
Los representantes laborales aseguraban además que los trabajos preventivos realizados durante el invierno se habían reducido alrededor de un 50%.
También existen datos sobre incumplimientos en los planes de prevención de campañas anteriores. Durante 2025 quedaron sin ejecutar trabajos preventivos en 2.357 de las 6.524 hectáreas programadas, cerca del 36% del total previsto.
El Gobierno regional atribuyó esta situación a las lluvias de primavera, al estado de los terrenos y al desplazamiento temporal de brigadas para colaborar en las tareas posteriores a la DANA de Valencia.
Por el momento, no existe una relación de causa y efecto acreditada entre los trabajos pendientes y los incendios actuales, pero los datos han recuperado relevancia ante la magnitud de la emergencia.
Las denuncias sobre la falta de medios
La rápida evolución de los incendios llevó a la Comunidad de Madrid a pasar en pocas horas desde el nivel inicial de la emergencia hasta solicitar la situación operativa 3, el máximo nivel previsto, tal y como señala Blanca Ibarra en su vídeo.
El plan INFOMA se encontraba ya en situación operativa 2 cuando el incendio iniciado en Almorox alcanzó Villa del Prado y comenzó a amenazar núcleos habitados. El nivel 3 fue solicitado posteriormente, tras la aparición de varios incendios simultáneos y ante el riesgo de que el fuego declarado en Burgohondo, en Ávila, alcanzara también territorio madrileño.
Respecto a la falta de material denunciada por la exedil, no existe por el momento documentación pública que permita determinar el alcance concreto de una posible reducción de camiones o mangueras durante el invierno. Sí están documentadas las denuncias sindicales sobre brigadas incompletas, trabajadores sin vehículos y herramientas, trabajos preventivos pendientes y un conflicto laboral que se mantiene desde 2025.
Ibarra acusa además a Ayuso de recurrir al Gobierno central cuando la situación supera la capacidad autonómica para criticar posteriormente su actuación.
“Supongo que para que dentro de unas tres o cuatro horas pueda salir a criticarle una vez más porque no le guste lo que esté haciendo o cómo lo esté haciendo”, señala en su intervención.
La emergencia mantiene así abiertos dos frentes paralelos: la lucha contra unos incendios que han obligado a evacuar a miles de personas y el debate sobre si la Comunidad de Madrid disponía de los medios suficientes para responder a una crisis de esta magnitud.










