- Salud Pública registra en 2026 1.187 afectados por brotes alimentarios, con 32 hospitalizados.
- Las altas temperaturas favorecen microorganismos; Sanidad insiste en mantener frío y separar alimentos crudos y cocinados.
La Comunidad de Madrid ha intensificado este verano los controles de seguridad alimentaria en los establecimientos de la región ante el mayor riesgo asociado a las altas temperaturas. En lo que va de 2026, Salud Pública ha registrado 73 brotes de transmisión alimentaria que han afectado a 1.187 personas.
Del total de afectados contabilizados en la Comunidad de Madrid, 32 han requerido ingreso hospitalario. Las cifras corresponden al conjunto regional y no implican que esos brotes se hayan producido específicamente en Alcalá de Henares.
La Dirección General de Salud Pública explica que las temperaturas elevadas favorecen la multiplicación de microorganismos cuando los alimentos no se conservan, transportan o manipulan en las condiciones adecuadas.
Las actuaciones de inspección se refuerzan precisamente durante el periodo estival, cuando aumentan tanto las temperaturas como determinadas prácticas asociadas a comidas fuera de casa, desplazamientos y conservación de alimentos preparados.
Entre las medidas básicas, Sanidad señala la necesidad de mantener correctamente la cadena de frío. Los alimentos que necesitan refrigeración deben conservarse a la temperatura adecuada y reducir al mínimo el tiempo que permanecen fuera del frigorífico.
Otra recomendación es mantener separados los alimentos crudos de los ya cocinados para evitar contaminaciones cruzadas. Esta precaución se extiende a utensilios, tablas de corte y superficies utilizadas durante la preparación.
La higiene de manos, utensilios y zonas de trabajo constituye otro de los puntos destacados por Salud Pública. También es importante respetar las indicaciones de conservación y caducidad que figuran en los alimentos envasados.
Estas recomendaciones son aplicables tanto en los hogares de Alcalá como en los establecimientos de restauración y alimentación sometidos a los controles sanitarios de la Comunidad de Madrid.
El refuerzo de la vigilancia continuará durante los meses de mayor riesgo asociado al calor, mientras Salud Pública mantiene sus recomendaciones para reducir las enfermedades transmitidas a través de alimentos.







