- La DGT analizará ahora los resultados obtenidos durante las pruebas realizadas desde agosto en el corredor de la A-2.
- El carril quedará mientras tanto como vía convencional, sin una fecha confirmada para comenzar su funcionamiento ordinario.
El nuevo Bus-VAO de la A-2 dejará de estar operativo cuando concluya esta semana la fase de pruebas iniciada el pasado 1 de agosto, según ha confirmado la Dirección General de Tráfico a SER Henares. La infraestructura entrará posteriormente en un periodo de análisis antes de su puesta en servicio definitiva, por lo que los conductores que utilizan diariamente el corredor entre Alcalá y Madrid dejarán temporalmente de encontrar activo el carril reservado durante las horas punta.
La DGT puso en marcha las pruebas para comprobar en condiciones reales todos los sistemas tecnológicos instalados y estudiar tanto el comportamiento del tráfico como el cumplimiento de las normas por parte de los usuarios. Durante esta fase, el carril izquierdo ha funcionado como Bus-VAO en determinadas franjas horarias, mientras que fuera de ellas ha seguido disponible para la circulación general, sin existir una separación física respecto al resto de la autovía.
Cuando finalice el periodo experimental, las balizas y la señalización dejarán de activar el carril como espacio reservado y este continuará funcionando como un carril convencional de la A-2. SER Henares señala, citando a la DGT, que comenzará entonces el análisis de los datos obtenidos y que no existe por ahora una fecha concreta para iniciar el funcionamiento ordinario del sistema una vez completada esta evaluación.
Las pruebas han permitido utilizar el Bus-VAO a autobuses, motocicletas, vehículos con dos o más ocupantes y otros vehículos expresamente autorizados. Durante las horas de activación, los coches eléctricos tampoco estaban exentos del requisito de ocupación y necesitaban transportar al menos a dos personas, mientras que los paneles variables y las balizas luminosas indicaban cuándo estaba permitido acceder o abandonar el carril.
El proyecto ha tenido además una incidencia directa sobre el transporte público utilizado desde Alcalá. El Consorcio Regional de Transportes puso en marcha durante agosto una prueba piloto con diez líneas interurbanas del corredor de la A-2, entre ellas la 223 y la 227 vinculadas a la ciudad, incorporando expediciones exprés destinadas a aprovechar el carril reservado y comprobar su repercusión sobre los tiempos de viaje hacia Madrid.
Aunque la infraestructura tecnológica instalada alcanza 19,2 kilómetros entre Madrid y Alcalá de Henares, la primera fase de explotación del Bus-VAO está limitada al tramo entre Madrid y Torrejón de Ardoz. La extensión operativa hasta Alcalá está prevista para una segunda fase, de modo que los resultados obtenidos durante estas semanas también servirán para determinar los siguientes pasos de un proyecto desarrollado conjuntamente por varias administraciones desde 2019.
La fase de pruebas continuará durante esta primera semana de septiembre conforme al calendario establecido por Tráfico. Una vez terminada, el carril volverá a utilizarse de manera convencional hasta que las administraciones responsables completen el análisis y comuniquen cuándo comienza su funcionamiento ordinario, por lo que los usuarios deberán seguir atendiendo a los paneles y a la señalización dinámica instalada en la A-2.







