- El nuevo acuerdo destina 164,7 millones y amplía en 103 plazas la red especializada durante los próximos cuatro años.
- Alcalá cuenta con centros residenciales de la red pública específicamente preparados para atender situaciones de envejecimiento prematuro.
La Comunidad de Madrid ha aprobado una inversión de 164,7 millones de euros para renovar durante los próximos cuatro años la atención residencial y diurna de personas con discapacidad intelectual que atraviesan procesos de envejecimiento prematuro. El nuevo acuerdo marco ampliará en 103 plazas la capacidad de estos recursos, hasta alcanzar las 950 en toda la región, y afecta a una red especializada que dispone también de centros ubicados en Alcalá de Henares.
La financiación por plaza aumentará un 30,1% respecto al modelo anterior y permitirá incorporar nuevos servicios a los centros incluidos en el sistema. La Comunidad señala que los recursos sumarán programas específicos de envejecimiento activo y estimulación cognitiva, además de nuevos dispositivos tecnológicos como tabletas. También se incorporará un profesional de nutrición en cada centro para reforzar el seguimiento de unas personas cuyas necesidades asistenciales evolucionan conforme avanza la edad.
Estos recursos, denominados RESHOGAR, combinan alojamiento y atención social especializada con cuidados personales, habilitación y diferentes terapias ajustadas al grado de dependencia de cada usuario. Entre las prestaciones incluidas se encuentran fisioterapia, estimulación multisensorial y terapia cognitiva. La particularidad del programa reside en atender a personas con discapacidad intelectual cuyo proceso de envejecimiento puede aparecer considerablemente antes que en la población general.
La información publicada por el Gobierno regional incluye expresamente a Alcalá entre los municipios donde funciona esta red especializada. El directorio oficial de la Comunidad recoge en la ciudad la Residencia de la Institución Pedagógica Laboral Sagrado Corazón y el Centro Residencial San José-Fundación ASTIER como recursos que disponen de atención residencial para personas con discapacidad intelectual en proceso de envejecimiento prematuro, además de otros servicios residenciales y de centro de día.
La Residencia Sagrado Corazón figura situada en la calle Sancho IV, mientras que el Centro Residencial San José se encuentra en la avenida de Meco. Ambos forman parte de la red pública madrileña de atención a personas adultas con discapacidad, de modo que Alcalá ya participa en el sistema sobre el que se aplicará el nuevo marco regional de financiación y atención aprobado ahora por el Consejo de Gobierno.
El acuerdo tendrá una duración de cuatro años y elevará la capacidad global de la red desde las actuales plazas hasta un máximo de 950. La distribución concreta de las nuevas plazas dependerá de la contratación y organización posterior de los recursos, pero la aprobación asegura la continuidad del modelo especializado y aumenta la financiación disponible para atender una etapa especialmente compleja para usuarios y familias.







