- El proyecto contempla una intervención de 36.920,89 euros para conservar este acceso histórico al recinto amurallado del Palacio Arzobispal.
- Los trabajos previstos incluyen reparaciones en los ladrillos, limpieza de elementos pétreos y tratamientos para proteger los materiales originales.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares prepara una intervención de restauración parcial en el arco de San Bernardo, uno de los elementos históricos integrados en el recinto amurallado del Palacio Arzobispal. La Junta de Gobierno Local aborda el proyecto básico y de ejecución promovido por la Concejalía de Patrimonio Histórico, que contempla una inversión de 36.920,89 euros y un plazo de ejecución de tres meses. La actuación tiene como finalidad corregir los deterioros acumulados en la estructura y mejorar la conservación de sus materiales constructivos.
Según la información difundida este lunes 19 de octubre, el proyecto incluye la limpieza general de los paramentos, la eliminación de la vegetación existente en la cubierta y la reparación de diferentes elementos de fábrica. También se prevé actuar sobre las juntas de la construcción, reparar piezas de ladrillo deterioradas y restaurar los revocos existentes. Estas intervenciones buscan recuperar las condiciones de conservación del arco respetando sus características arquitectónicas y los materiales que forman parte del conjunto histórico.
Los trabajos contemplan asimismo la limpieza de los elementos pétreos y la instalación de nuevas albardillas en la parte superior de la construcción, destinadas a proteger la fábrica frente a la acción del agua. El proyecto incorpora tratamientos de limpieza y aplicación de productos biocidas, además de actuaciones de consolidación e hidrofugación para mejorar la resistencia de los materiales. La intervención se concentra en los elementos que presentan deterioros y en las zonas que requieren medidas específicas de conservación.
El arco de San Bernardo fue construido a comienzos del siglo XVII por iniciativa del cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas, en el contexto de la fundación del monasterio de San Bernardo. La construcción del conjunto religioso modificó la configuración urbana de esta zona de Alcalá, ya que la antigua Puerta de Burgos y la calle de Segovia quedaron incorporadas al recinto monástico. Como consecuencia de aquellos cambios, se abrió una nueva salida hacia el norte de la ciudad a través de la muralla.
Este acceso forma parte del patrimonio histórico que conserva Alcalá de Henares en el entorno del Palacio Arzobispal y del monasterio de las Bernardas. El recinto amurallado constituye uno de los testimonios más destacados de la evolución urbana de la ciudad y conserva diferentes elementos de sus antiguos sistemas defensivos. La restauración prevista permitirá intervenir sobre el arco de San Bernardo mediante trabajos específicos de reparación y protección, con un presupuesto cercano a los 37.000 euros y una duración estimada de tres meses.










