- Los ejemplares fueron liberados de inmediato tras la intervención en la calle Nuestra Señora de Belén.
- La tenencia de aves silvestres sin autorización puede acarrear sanciones de hasta 200.000 euros.
Agentes forestales de la Comunidad de Madrid, adscritos a la oficina comarcal 6 en Alcalá de Henares, interceptaron recientemente a una persona que portaba dos jilgueros enjaulados sin la documentación acreditativa obligatoria. La actuación tuvo lugar en la calle Nuestra Señora de Belén, en el entorno del Distrito II.
Los agentes procedieron a formular una denuncia contra esta persona por la tenencia ilegal de fauna silvestre. Las aves fueron liberadas en el acto, como puede observarse en el vídeo difundido por el propio cuerpo de agentes forestales.
La legislación vigente prohíbe expresamente la captura, tenencia o tráfico de fauna silvestre sin la correspondiente autorización. El llamado ‘silvestrismo’ —la captura y mantenimiento en cautividad de aves como jilgueros, verderones o pardillos— está regulado por la Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid (Ley 16/1995), la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad, así como por la Orden de Vedas anual, que excluye desde hace años la captura de fringílidos.
Esta práctica, considerada ilícita, puede conllevar importantes sanciones administrativas, que oscilan entre los 3.000 y los 200.000 euros, según la gravedad de la infracción y el perjuicio ocasionado al medio ambiente. En casos de reincidencia o cuando se acredita comercio ilegal, las consecuencias pueden ser penales, con penas de prisión de hasta dos años, conforme al artículo 334 del Código Penal.
Desde la Agencia de Seguridad y Emergencias de la Comunidad de Madrid (ASEM112) se recuerda que estas intervenciones buscan frenar una práctica que, aunque a menudo no persigue lucro, daña gravemente la biodiversidad. La colaboración ciudadana es fundamental: cualquier persona puede denunciar la captura ilegal de aves a través del 112 o del canal habilitado por la Consejería de Medio Ambiente.
Los jilgueros, frecuentes en la Península Ibérica, se caracterizan por su canto melodioso y su vistoso plumaje. Su popularidad como aves de jaula ha provocado que sean objeto habitual de capturas ilegales. Aunque su población en España se mantiene estable y no se encuentra oficialmente amenazada, organizaciones como SEO/BirdLife alertan de que sigue siendo una de las especies más perseguidas.
La oficina comarcal de agentes forestales en Alcalá de Henares, ubicada en el antiguo Vivero de la avenida Reyes Católicos, cubre la vigilancia medioambiental de numerosos municipios del entorno, incluyendo Meco, Villalbilla, Los Santos de la Humosa, Camarma, Ajalvir o Santorcaz, entre otros.









