- Sanidad recuerda que estos arácnidos pueden transmitir enfermedades graves como la fiebre hemorrágica Crimea-Congo o la enfermedad de Lyme.
- Alcalá, con zonas verdes como la ribera del Henares o los Cerros, entra en los espacios con mayor riesgo de presencia.
- La enfermedad de Lyme: la amenaza invisible que puede empezar con una simple picadura
Con el ascenso de las temperaturas y la reactivación de la vida al aire libre, la Comunidad de Madrid ha lanzado un aviso claro: las garrapatas están en plena actividad. Estos arácnidos, pequeños pero potencialmente peligrosos, proliferan en entornos naturales durante los meses cálidos, y su picadura puede convertirse en una amenaza silenciosa para la salud pública.
Habituales en zonas con vegetación densa, las garrapatas parasitan a todo tipo de animales, desde corzos hasta perros, y también pueden adherirse al ser humano, alimentándose de su sangre. Más allá de la incomodidad de su picadura, el verdadero riesgo está en las enfermedades que pueden transmitir: la enfermedad de Lyme, la rickettsiosis, la anaplasmosis o, en casos extremos, la fiebre hemorrágica Crimea-Congo, una dolencia de alto riesgo que ya ha tenido presencia en España.
En Alcalá de Henares, enclaves como los Cerros, la ribera del Henares o caminos rurales frecuentados por senderistas y ciclistas, se perfilan como zonas sensibles. La vegetación abundante y el tránsito de animales hacen que el contacto con garrapatas sea más probable. Las autoridades insisten en no bajar la guardia, especialmente en primavera y verano, cuando estos arácnidos están más activos.
El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid ha emitido una serie de recomendaciones para quienes salgan al campo estos días. Aconsejan vestir ropa de manga larga y pantalones largos, preferiblemente de colores claros, ya que permiten detectar con más facilidad la presencia del parásito.
😨 Con la llegada de las altas temperaturas proliferan las garrapatas en el medio natural, con el consiguiente riesgo para la salud que pueden conllevar sus picaduras.
🌿 Para evitarlas anota estos consejos 🔝 de los #AgentesForestalesCM.https://t.co/ToEbSq7UMo#ASEM112 pic.twitter.com/WI2RO8PqzN— 112 Comunidad de Madrid (@112cmadrid) June 2, 2025La actualidad de Alcalá, directamente en tu móvil Sigue El Complutense en WhatsApp y Telegram para recibir nuestras últimas noticias.
También se recomienda llevar botas cerradas con los calcetines por encima del pantalón, evitar sentarse directamente en el suelo o en zonas con vegetación alta, y caminar siempre por el centro de los senderos para reducir el contacto con la maleza. El uso de repelentes específicos y de productos desparasitarios en mascotas es otra medida preventiva clave.
Tras la excursión, es crucial examinar el cuerpo con detenimiento: axilas, ingles, ombligo, cuero cabelludo y detrás de las orejas son puntos habituales donde se adhieren. También se recomienda lavar la ropa con agua caliente.
Si se detecta una garrapata adherida a la piel, debe extraerse con pinzas finas, agarrándola lo más cerca posible de la piel y tirando suavemente de forma perpendicular. Está totalmente desaconsejado retorcerla, aplastarla o utilizar remedios caseros como aceite, alcohol o vaselina: pueden empeorar la situación.
Una vez retirada, hay que desinfectar la zona con agua y jabón. Si en los días posteriores aparecen fiebre, fatiga, dolores musculares o erupciones, se debe acudir inmediatamente al centro de salud.
Desde la Consejería de Sanidad subrayan que la mejor herramienta frente a este tipo de amenazas es la información. La prevención y la vigilancia son claves para evitar sustos mayores en una temporada en la que disfrutar del aire libre no debería suponer un riesgo innecesario.










