- El nuevo IPIF se activa con la temporada de riesgo alto de incendios forestales, que comienza el 1 de junio.
- La herramienta tendrá en cuenta el estado del suelo, la vegetación y los usos del terreno para ajustar mejor los avisos.
La campaña de incendios forestales de 2026 arranca con una novedad relevante en la forma de medir el peligro. La Agencia Estatal de Meteorología ha puesto en marcha un nuevo índice que busca afinar la estimación del riesgo incorporando factores que hasta ahora no tenían el mismo peso en el cálculo diario.
El nuevo Índice de Peligro de Incendios Forestales, conocido como IPIF, parte del sistema meteorológico utilizado hasta ahora, pero añade información sobre el estado real del terreno. Además de variables como la temperatura, el viento o la humedad ambiental, el modelo incorpora la humedad del suelo, el estado de la vegetación y el tipo de uso de cada superficie.
La principal diferencia está en que el riesgo no se calcula solo por las condiciones del aire. Una zona sometida a calor o viento puede presentar un peligro distinto si el terreno conserva humedad tras episodios de lluvia o si la vegetación no está especialmente seca. Con este enfoque, AEMET busca que los mapas reflejen mejor dónde existe un peligro elevado y dónde el riesgo puede estar sobreestimado.
El sistema utiliza también información satelital para valorar la evolución de la vegetación y su capacidad de actuar como combustible en caso de incendio. De esta forma, el índice permite distinguir con más detalle entre zonas forestales, agrícolas, urbanas o de menor exposición, evitando una lectura uniforme del territorio.
Uno de los objetivos del IPIF es reducir las falsas alarmas. La agencia espera que el nuevo cálculo acote mejor las áreas con peligro muy alto o extremo, especialmente en situaciones de calor en las que el índice anterior podía marcar amplias zonas en rojo sin valorar de forma suficiente la humedad acumulada en el suelo o en la vegetación.
El estreno del nuevo índice llega tras varios años de campañas especialmente condicionadas por el calor, la sequía y los grandes incendios forestales en distintas zonas de España. AEMET advierte, en cualquier caso, de que será durante los próximos meses cuando se compruebe el comportamiento real de la herramienta ante distintos escenarios meteorológicos.










