El Iman Serroukh Alcalá Hockey se reencuentra con la liga con un 9-3 ante el Oviedo Roller HC

Alcala Hockey

Fuente: Alcalá Hockey. Fotografía: Adrián del Val

La vuelta a la rutina competitiva siempre trae matices: el cansancio de un torneo exigente, las rotaciones inevitables y esa sensación de “volver a empezar” aunque la temporada ya esté lanzada. El Iman Serroukh Alcalá Hockey regresó a la liga una semana después de la Copa SAR la Princesa con un partido en casa que, sobre el papel, debía servir para recomponer fuerzas y sumar sin sobresaltos.

El guion, sin embargo, tuvo un primer giro que obligó a las alcalaínas a ajustar la concentración. El Oviedo Roller HC, un equipo joven que viajó a Alcalá con la intención de competir sin complejos, encontró premio pronto: a los once minutos, Ana Gutiérrez firmó un disparo que puso el 0-1 y sorprendió en El Val.

La reacción alcalaína fue rápida y sin gestos de nerviosismo. Dos minutos después del golpe, Leire aprovechó una acción de astucia para igualar el choque (1-1) y devolver al partido la lógica del empuje local. La remontada se consolidó casi de inmediato con Marina Monge, que robó en zona adelantada, se plantó sola ante la portera y culminó con una definición de habilidad (2-1).

El tramo siguiente fue decisivo. Con Oviedo aún encajando el cambio de escenario, Marina Monge repitió apenas treinta segundos después para abrir una brecha (3-1) y el partido pasó a jugarse, casi por completo, en la mitad ovetense. Alcalá maniató la salida visitante y redujo al mínimo las opciones de transición.

El cuarto gol llegó a los dieciocho minutos, también como consecuencia de esa continuidad ofensiva: la capitana Elaia anotó el 4-1. El Oviedo Roller no se rindió y volvió a asomar con una jugada aislada que terminó otra vez en la red, con Ana Gutiérrez firmando el 4-2 para sostener la emoción.

Cuando el encuentro parecía encaminado al descanso sin más movimientos, apareció una acción de liderazgo que volvió a inclinar la balanza. Elaia arrancó desde campo propio, avanzó hasta el borde del área y soltó un disparo potente que entró por la escuadra para el 5-2, un marcador que devolvía al conjunto complutense un colchón importante antes del intermedio.

Tras la reanudación, Alcalá mantuvo el control y buscó cerrar el partido con paciencia. Hubo llegadas y ocasiones, aunque durante varios minutos el gol se resistió. En ese contexto, Oviedo encontró su mejor momento con la única oportunidad verdaderamente clara del inicio de la segunda parte: a los ocho minutos, su capitana Beatriz Cadrecha marcó el 5-3, un tanto que apretó el ambiente y obligó a no conceder más margen.

El empuje visitante no cambió la tendencia general, pero sí elevó la exigencia. Oviedo no se encerró atrás y trató de jugar combinando, una propuesta valiente que le permitió competir con dignidad pese a la diferencia. Alcalá respondió aumentando el ritmo y, cuando recuperó la puntería, el marcador volvió a ensancharse.

A los quince minutos llegó el 6-3 en una acción individual de Celia Santos, un gol que actuó como punto de inflexión definitivo. Con el rival ya más expuesto, Leire amplió la ventaja tres minutos después (7-3) y el partido se abrió de par en par para un tramo final de llegadas continuas del conjunto local.

En los últimos minutos, la diferencia se hizo todavía más visible. La canterana Nerea anotó el 8-3 a falta de cinco minutos, y ya en las postrimerías Castelo cerró el 9-3 con un disparo fuerte tras una jugada elaborada, poniendo el broche a una segunda mitad en la que Alcalá terminó imponiendo su pegada.

El encuentro también dejó lecturas más allá del resultado. El equipo llegaba de una competición especialmente exigente —la Copa SAR la Princesa— y el cuerpo técnico gestionó rotaciones y minutos con la mirada puesta en lo que viene. Además, el conjunto local afrontó el partido con las bajas de Gavi y Carlota, que, según los servicios médicos del club, podrían estar disponibles para el próximo compromiso.

Con el marcador y las sensaciones reforzadas, el foco ya está en la siguiente prueba: el derbi ante Tres Cantos, señalado para este viernes a las 21.00. Más allá del entusiasmo que suele acompañar a estos partidos, será un termómetro competitivo para medir el estado real del equipo tras el esfuerzo reciente y mantener el pulso por los objetivos de la temporada.

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