- El Centro Cultural La Galatea acoge hasta el 16 de julio la muestra fotográfica ‘La voz de las manos blancas’.
- La ciudad inaugura un monolito en la glorieta que une la calle Miguel Ángel Blanco con la avenida de las Víctimas del Terrorismo.
Alcalá de Henares ha acogido este jueves un doble acto en memoria de Miguel Ángel Blanco, concejal de Ermua asesinado por ETA en 1997, que se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de la lucha por la libertad y la dignidad de las víctimas del terrorismo en España.
El primero de los actos tuvo lugar en el Centro Cultural La Galatea, donde se inauguró la exposición ‘La voz de las manos blancas’, una muestra fotográfica que forma parte del proyecto educativo y cultural de la Fundación Miguel Ángel Blanco. Esta iniciativa busca mantener viva la memoria de las víctimas y sensibilizar a las nuevas generaciones sobre los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos.
La exposición podrá visitarse en La Galatea hasta el próximo 16 de julio. A través de imágenes y testimonios, repasa los hitos más significativos del movimiento cívico surgido tras el secuestro y asesinato de Blanco, que marcó un antes y un después en la conciencia colectiva sobre el terrorismo.
El segundo homenaje tuvo lugar poco después, con la inauguración de un monumento conmemorativo en la glorieta situada en la intersección entre la calle Miguel Ángel Blanco y la avenida de las Víctimas del Terrorismo, en el barrio de Espartales Norte. Este nuevo hito urbano pretende servir como espacio permanente de recuerdo y reconocimiento.
Durante el acto, se destacó la relevancia de organizar este tipo de iniciativas en zonas de nueva urbanización y población joven, como Espartales, con el objetivo de fomentar el conocimiento histórico y los valores democráticos entre las nuevas generaciones. El mensaje compartido por las intervenciones fue unánime: mantener viva la memoria de las víctimas es una forma de defender el presente y garantizar un futuro basado en la convivencia y el respeto.
Ambos actos se enmarcan dentro de una línea de iniciativas culturales y educativas que distintas instituciones están promoviendo para reforzar la memoria histórica y los principios democráticos en el ámbito local.
