- El presidente valora el debut: buen nivel competitivo y “detalles arbitrales” que cambiaron el guion del encuentro.
- Defiende que dos acciones anuladas por “altura” fueron determinantes y pide que no marquen la temporada.
La lectura del primer partido oficial del CP Alcalá Hockey llega, esta vez, desde el banquillo y la oficina. Javier Pérez, presidente del club, asume el análisis con dos ideas fuerza: el rival —“principal candidato al ascenso”— impuso un ritmo alto, y dos decisiones arbitrales por “altura” inclinaron un choque “igualado” que, a su juicio, pudo terminar de otra manera.
“Fue un partido igualado, con un rival muy fuerte; nos vamos con buenas sensaciones, pero creemos que dos decisiones puntuales pesaron mucho”, resume. La primera acción que señala es una falta directa pitada contra la portería alcalaína. “Si no es falta, no existe la oportunidad de la directa; la jugadora la ejecuta muy bien, pero entendemos que no debió señalarse”, sostiene.
El segundo momento clave aparece nada más arrancar la reanudación. El CP Alcalá anota, pero el gol se invalida por “altura”. “Si esto es altura, no habría muchos goles que se dan en OK Liga montones de veces”, protesta Pérez, subrayando que el tanto habría puesto por delante a su equipo y modificado el escenario del partido.
Para explicar la controversia, recuerda que en hockey patines se sanciona como “altura” jugar la bola por encima del límite permitido, un criterio que, en acciones rápidas o con rebotes, puede generar interpretaciones distintas. “En el último minuto nos vuelven a anular el empate por ‘altura’ y viene de un rebote en una jugadora suya”, añade, insistiendo en que, desde su perspectiva, la decisión no procedía.
Más allá de la polémica, el presidente pone en valor el rendimiento competitivo del grupo. “Tenemos base con experiencia en categorías superiores y se compitió tú a tú. Falta ritmo de competición porque era nuestro primer partido oficial, pero el equipo respondió”, afirma. El equipo llegó a 2–3 y rozó el empate en varias ocasiones, lo que para Pérez confirma “la capacidad de reacción y la ambición” del vestuario.
Pérez también abre un melón recurrente en categorías estatales: la designación y los desplazamientos arbitrales. “La Federación muchas veces lleva árbitros de donde juegas por ahorro económico. No creo que nadie vaya en contra nuestra, pero entre ser imparcial y parecerlo hay un punto medio; y en dudas, eso pesa”, comenta. Su preocupación no es el resultado de octubre, sino el precedente: “Son proyectos que cuestan dinero y trabajo. Ojalá no tengamos que acordarnos de este partido al final, jugándonos una Copa de la Princesa”.
Con la vista ya en la concentración de A Coruña —donde el CP Alcalá disputará el fin de semana los encuentros correspondientes a las jornadas 1 y 3, frente a Oviedo y Cambre—, el club pretende transformar las “buenas sensaciones” en puntos. La consigna interna es doble: ajustar ritmo competitivo y que los “detalles” no decidan más que el juego.










