- El encuentro será el 9 de mayo, de 12:00 a 14:00 horas, en el albergue de la protectora, cerca de Nuevo Baztán.
- La entrada costará 3 euros, incluirá una consumición y la recaudación se destinará a la manutención de más de 120 perros.
APAP Alcalá celebrará el próximo 9 de mayo una nueva edición del Día del Padrino, una jornada dirigida a dar a conocer una de las formas de colaboración más importantes para las protectoras: el acompañamiento económico y emocional de los animales que viven en el refugio o en casas de acogida. El encuentro tendrá lugar entre las 12:00 y las 14:00 horas en el albergue de la entidad, situado en las inmediaciones de Nuevo Baztán.
La protectora busca nuevos padrinos y madrinas para ayudar a cubrir las necesidades de los más de 120 perros que tiene actualmente a su cargo. La entrada al evento tendrá un precio de 3 euros e incluirá una consumición. Todo lo recaudado se destinará a la manutención de los animales, tanto de los que permanecen en el refugio como de aquellos que se encuentran en acogida.
La jornada permitirá conocer de cerca a algunos de los perros que más necesitan este tipo de apoyo. La figura del padrino no sustituye a la adopción, pero sí cumple una función relevante en el día a día de los animales que, por edad, carácter, tamaño, raza, problemas de adaptación o circunstancias previas, tienen más dificultades para encontrar una familia definitiva.
En el caso de las entidades sin ánimo de lucro dedicadas a la protección animal, el apadrinamiento combina dos dimensiones: una aportación económica periódica para contribuir a los gastos del animal y, cuando es posible, visitas al refugio para compartir tiempo con él. Ese contacto resulta especialmente importante para perros que acusan el estrés del albergue, que necesitan socializar o que han vivido experiencias de abandono, devolución o falta de vínculo estable con personas.
Uno de los ejemplos que la protectora pone sobre la mesa es el de Brown, un perro cariñoso, juguetón y sociable con personas. Su tamaño, su fuerza y su catalogación como Perro Potencialmente Peligroso dificultan, sin embargo, que encuentre adoptantes. En estos casos, el apadrinamiento puede ayudar a mantener un vínculo regular con humanos y a mejorar su bienestar mientras espera una oportunidad.
“Para perros como Brown es fundamental la figura de los padrinos. Necesitan estar con personas, buscan el cariño y la compañía. En el albergue, por desgracia, tienen poco contacto con humanos o no todo el que necesitan”, explica Cecilia Castillo, presidenta de APAP Alcalá.
Brown cuenta actualmente con Maribel y Adrián como padrinos. Ambos realizan una aportación mensual de 15 euros y acuden al refugio cuando su agenda se lo permite para pasar tiempo con él, jugar y reforzar ese vínculo a través de visitas, premios, juguetes y compañía. Su caso refleja el tipo de relación que la protectora quiere impulsar entre los animales del albergue y las personas que no pueden adoptar, pero sí desean implicarse de forma continuada.
“Nosotros ya teníamos a nuestro perro, Roma, con el que convivimos cada día. Pero convertirnos en padrinos de Brown ha sido toda una experiencia. Volvemos tan satisfechos de nuestras visitas al refugio que muchas veces me pregunto quién se beneficia más de esta bonita relación, si nuestro ‘perriahijado’ o nosotros, sus padrinos”, relata Maribel.
La entidad subraya que este acompañamiento es especialmente valioso para perros que han sido devueltos al albergue tras haber vivido en una casa. El regreso al refugio suele suponer un impacto emocional importante para animales que ya habían establecido una rutina y un vínculo familiar. “La gente no sabe lo que hace cuando devuelve a un animal. Es cierto que aquí están bien atendidos, pero se quedan desolados. Buscan desesperados a la que era su familia. Algunos pueden estar llorando durante días”, señala Castillo.
El apadrinamiento también puede ser decisivo para los llamados perros invisibles, aquellos que pasan más desapercibidos en los procesos de adopción o que no pueden acudir a eventos por miedo, timidez o dificultad para relacionarse con desconocidos. En estos casos, una relación estable con una misma persona puede favorecer la confianza, reducir el aislamiento y facilitar su evolución dentro del refugio.
“Hay perros que son tan miedosos o tímidos que no podríamos llevarlos nunca a un evento. Otros que se asustan directamente en cuanto ven a una persona. A este tipo de animales, la relación con sus padrinos les ayuda a restablecer la confianza y les da la oportunidad que necesitan para no acabar muriendo en un chenil”, añade la presidenta de la protectora.
El Día del Padrino está pensado tanto para personas que se plantean apadrinar como para quienes simplemente quieran acercarse al refugio, conocer el trabajo de la entidad y pasar una mañana junto a los animales. Para asistir es necesario reservar entrada a través del correo reservas@apap-alcala.org.










