- El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha compartido una imagen de la pintada, que incluye un insulto racista y una esvástica.
- Martín responsabiliza del clima de odio a la alcaldesa Judith Piquet y a la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, ha denunciado este domingo la aparición de una pintada racista en un muro próximo al Centro de Acogida, Emergencia y Derivación (CAED) de Alcalá de Henares. En la imagen difundida por el delegado puede leerse un mensaje ofensivo hacia personas negras, acompañado de una esvástica pintada con espray rojo.
Martín ha compartido la fotografía a través de redes sociales y ha señalado que «así amaneció ayer el Centro de Acogida». En su publicación, el delegado del Gobierno atribuye la responsabilidad de este tipo de actos a un clima de señalamiento y odio alimentado por declaraciones públicas de ciertos responsables políticos. «Esto, como la violencia en las calles, los insultos y las amenazas, son los frutos de la tremenda irresponsabilidad de la alcaldesa, del partido que la sostiene, con la Sra. Díaz Ayuso a la cabeza, y del socio al que inútilmente tratan de alcanzar», ha declarado Martín.
La aparición de esta pintada se produce en un contexto de elevada tensión política y social en la ciudad. El pasado 28 de junio, una joven fue víctima de una presunta agresión sexual en las inmediaciones del CAED. El detenido por estos hechos es un joven de 21 años, natural de Malí y residente en el centro. A raíz de este suceso, se han producido protestas no autorizadas frente al centro de acogida, en las que participaron grupos de extrema derecha y se registraron incidentes con la Policía Nacional, detenciones y mensajes xenófobos.
Así amaneció ayer el Centro de Acogida, Emergencia y Derivación de Alcalá de Henares.
Es el resultado del odio y el señalamiento. Esto, como la violencia en las calles, los insultos y las amenazas, son los frutos de la tremenda irresponsabilidad de la alcaldesa, del partido que… pic.twitter.com/fLaWNrTZKW— Fran Martín Aguirre (@franmartagui) July 6, 2025
Durante los días posteriores, se han sucedido manifestaciones, declaraciones institucionales y acusaciones cruzadas entre distintas administraciones. El presidente de Vox, Santiago Abascal, visitó Alcalá y relacionó directamente la agresión con las políticas migratorias, mientras que la alcaldesa Judith Piquet criticó al delegado del Gobierno por impedir concentraciones frente al CAED. Estas declaraciones han sido duramente cuestionadas desde la oposición por contribuir a un clima de señalamiento.
El CAED de Alcalá de Henares, gestionado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, acoge a personas migrantes en situación de vulnerabilidad que llegan a España por vía marítima y terrestre. El centro ha sido objeto de debate político en las últimas semanas, con diversas posiciones sobre su ubicación, gestión y la reacción institucional tras los hechos ocurridos.
En un momento de creciente tensión social y política, lo ocurrido en Alcalá refleja las dificultades de gestionar la convivencia desde la responsabilidad institucional. Más allá del caso concreto, la situación plantea interrogantes sobre cómo abordar el debate migratorio sin fomentar el odio y cómo defender la legalidad y los derechos sin caer en discursos que polaricen a la sociedad.
