- La fuente de entrada al barrio lleva sin funcionar un largo periodo y el entorno muestra una imagen de dejadez.
- La Asociación de Vecinos reclama al Ayuntamiento un mantenimiento digno y «una actuación inmediata».
La rotonda situada en uno de los accesos principales al barrio de Garena Sur, en Alcalá de Henares, presenta un estado de deterioro que ha generado malestar entre los residentes. Se trata de un espacio visible y simbólico para el vecindario, al actuar como puerta de entrada al barrio, pero que actualmente transmite una imagen de dejadez y abandono.
Según denuncia la Asociación de Vecinos Garena Sur, «esta es la situación de la rotonda con la que damos la bienvenida al barrio de Garena Sur, uno de los puntos más visibles y que, sin embargo, lleva meses —¡o incluso años!— abandonado».
La fuente central permanece fuera de servicio y el entorno presenta una considerable acumulación de vegetación silvestre sin controlar, lo que refuerza la percepción de desatención municipal.
En las fotografías compartidas por los propios vecinos, puede apreciarse la presencia de malas hierbas creciendo sobre el césped artificial y alrededor de la estructura, sin que se hayan acometido labores de jardinería o limpieza recientemente.
«La fuente no funciona, el entorno está lleno de malas hierbas, y la sensación general es de dejadez absoluta. Esta situación no solo afea el entorno, sino que también transmite una imagen de abandono por parte del Ayuntamiento que no representa a los vecinos ni su esfuerzo diario por cuidar del barrio», insisten desde la asociación.
«No pedimos lujos, solo un mantenimiento digno de lo existente donde se cuide y se respete nuestro barrio», reclaman desde la asociación vecinal, que ha dirigido su petición directamente al Ayuntamiento de Alcalá de Henares y a la alcaldesa, Judith Piquet.
Además, algunos ciudadanos han manifestado en redes sociales su indignación, señalando que otras rotondas del barrio también se encuentran en mal estado y recordando que el importe medio del IBI en la zona asciende a unos 700 euros.
La asociación vecinal insiste en la necesidad de una actuación inmediata para revertir esta situación y garantizar un entorno urbano cuidado y acorde con la imagen que los residentes desean proyectar de su barrio.
