Se da luz verde al inicio de la fase 2 de la adecuación de la Avenida de Camarma

La Avenida de Camarma afronta una nueva fase de obras en un tramo clave para la movilidad del noreste de la ciudad. Esta vía conecta la A-2 con varios desarrollos residenciales en crecimiento, lo que ha incrementado su uso en los últimos años. En este contexto, la Junta de Gobierno Local ha autorizado la ejecución de la fase 2 del proyecto de adecuación.

La actuación se desarrollará en el tramo comprendido entre la glorieta de la A-2 y el entorno de la avenida de Gustavo Adolfo Bécquer, aunque esta segunda fase se concentra en un segmento concreto de alrededor de 300 metros. Según la autorización aprobada este lunes, las obras incluirán la construcción del paso inferior sur y del denominado camino peatonal Oeste 1, dos piezas pensadas para reorganizar los movimientos de entrada y salida de la zona y mejorar la permeabilidad peatonal en un corredor cada vez más transitado.

El presupuesto previsto para esta fase asciende a 900.000 euros y el plazo estimado de ejecución es de aproximadamente cuatro meses. La intervención forma parte de un proyecto más amplio de desdoblamiento y reordenación de la avenida, planteado para aumentar la capacidad de la vía y adaptar su trazado a una realidad urbana distinta de la que existía cuando se concibió originalmente. La primera fase, iniciada en 2025 y prácticamente terminada, ya había avanzado en esa remodelación general del corredor.

Uno de los cambios de fondo del proyecto es que la Avenida de Camarma dejará atrás su configuración de carretera convencional en favor de una infraestructura más próxima a una avenida urbana de acceso. Ese cambio se traduce en la duplicación de la calzada, con dos carriles por sentido, y en la creación de nuevos enlaces para atender la movilidad de ámbitos residenciales que han ido ganando peso en el noreste de la ciudad, como Las Sedas y el Sector 28C. El objetivo es absorber un volumen mayor de desplazamientos sin concentrar todos los giros y accesos en puntos insuficientes para la demanda actual.

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En ese rediseño también se enmarca la implantación de turbo-glorietas, un modelo de intersección que ordena los movimientos antes de entrar en la rotonda y separa físicamente los carriles para reducir cruces conflictivos. Este tipo de solución se utiliza para disminuir maniobras bruscas y hacer más legible la circulación en entornos con mucho tráfico de entrada y salida. En una vía como esta, donde confluyen desplazamientos de largo recorrido con trayectos vecinales y accesos a nuevos sectores residenciales, la seguridad vial se ha convertido en uno de los argumentos centrales de la actuación.

El proyecto no se limita al tráfico rodado. La previsión municipal pasa también por incorporar pasarelas y recorridos peatonales que permitan cruzar la avenida con mayor seguridad y conectar ambos márgenes sin obligar a rodeos largos ni a atravesar puntos especialmente expuestos. Esa dimensión peatonal cobra importancia en un entorno donde conviven promociones de vivienda recientes, parcelas aún en desarrollo y una red viaria que hasta ahora había priorizado claramente el coche.

La remodelación de este corredor viene de lejos. En enero de 2025 el Ayuntamiento aprobó el proyecto de adecuación entre la A-2 y la avenida de Gustavo Adolfo Bécquer, y meses después arrancaron unas obras que se diseñaron por fases debido a su complejidad técnica y a la necesidad de mantener la circulación en una zona estratégica para los accesos desde la autovía. Durante ese proceso se han ido ejecutando estructuras como la pasarela peatonal sobre la avenida y distintos trabajos de ampliación y reconfiguración de enlaces.

La intervención se enmarca en un proceso de adaptación de la vía a su uso actual. La Avenida de Camarma, concebida inicialmente como una carretera convencional, ha pasado a funcionar como acceso a varios sectores residenciales y a la autovía, lo que ha incrementado la intensidad del tráfico y la necesidad de mejorar su capacidad y seguridad.

Con la fase 2 ya autorizada, las próximas actuaciones permitirán avanzar en la reordenación del tráfico en este corredor. La evolución de los desarrollos urbanísticos del entorno y el comportamiento de la movilidad tras la ejecución de las obras determinarán el alcance de las mejoras previstas en la zona.

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