- El acto contó con la participación de concejales del Ayuntamiento y representantes de distintas áreas municipales.
- Se repartieron estampas de la Virgen y se recordó la dimensión cultural y social de las ferias.
La apertura de la Feria de Alcalá de Henares sumó ayer un componente religioso con la bendición del recinto ferial, celebrada en presencia de autoridades locales y representantes de la Diócesis. El acto, presidido por el director del Secretariado para la Pastoral de Ferias y Circos y párroco de San Marcos, Iván Bermejo Jiménez, sirvió para dar inicio a las celebraciones con un mensaje centrado en la seguridad y el espíritu comunitario.
El evento tuvo lugar el viernes 22 de agosto a las 12:00 horas, justo a la entrada de la noria, una de las atracciones más emblemáticas y visibles del recinto, situada en el centro del espacio ferial. Allí, el padre Iván pidió “a Dios que nos ayude a todos en estas Ferias que van a comenzar dentro de muy poco”, en un acto breve pero cargado de simbolismo.
Esta bendición se celebra desde hace tres años y en esta ocasión contó con la presencia de la primera teniente de alcaldesa, Isabel Ruiz Maldonado; el concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña; el edil de Desarrollo Económico, Antonio Peñalver; y la titular de Familia y Juventud, Pilar Cruz. La asistencia de los ediles reforzó el carácter institucional del momento, cada vez más asentado en el arranque del calendario festivo.
Tras unas breves moniciones, lecturas utilizadas en la liturgia para preparar a los fieles, tomó la palabra el concejal de Fiestas y a continuación se realizó la bendición del recinto. El acto concluyó con el rezo de una oración a Nuestra Señora de los Feriantes y Circenses, cuya estampa fue repartida entre los asistentes por el propio párroco.
En su despedida, Iván Bermejo recordó las palabras de Benedicto XVI al definir las ferias, los circos y los parques de atracciones como “catedrales de la alegría”. El sacerdote cerró con un entusiasta “¡Vivan las Ferias de Alcalá, viva Alcalá de Henares!”, que sirvió de broche a un acto ya consolidado dentro del programa inaugural de las fiestas.
La bendición del recinto ferial se suma así al pregón y al desfile de peñas como parte de los hitos que marcan el inicio de la programación. Con este gesto, se combina la dimensión religiosa con el carácter popular de unas celebraciones que ya llenan la ciudad de actividades, música y ocio para todos los públicos.
