- La campaña municipal explica cuándo puede aumentar este contaminante y qué hacer ante episodios de alta concentración.
- El ozono troposférico puede afectar a la salud respiratoria, especialmente en mayores, niños y personas con patologías previas.
Alcalá de Henares ha puesto en marcha una nueva campaña informativa sobre el ozono troposférico, un contaminante atmosférico que puede alcanzar niveles más elevados durante los meses de verano. La iniciativa busca facilitar información básica a la población y recordar las recomendaciones que deben seguirse cuando se produzcan episodios de alta concentración.
La campaña está dirigida al conjunto de la ciudadanía, con especial atención a los grupos más vulnerables: personas mayores, infancia, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. El objetivo es que estos colectivos conozcan cuándo conviene reducir la exposición al aire libre y qué hábitos pueden ayudar a disminuir el riesgo.
El ozono troposférico no es el mismo que el ozono de las capas altas de la atmósfera. Mientras el ozono estratosférico forma una barrera protectora frente a la radiación ultravioleta, el ozono troposférico se acumula en las capas bajas y puede ser perjudicial para la salud cuando supera determinados niveles.
Este contaminante se forma por la reacción de otros compuestos presentes en el aire, procedentes de fuentes como el tráfico o la actividad industrial, en presencia de radiación solar. Por eso, sus niveles más altos suelen registrarse en los meses estivales y en las horas centrales del día, cuando coinciden más sol y temperaturas elevadas.
La exposición a concentraciones altas de ozono troposférico puede provocar problemas respiratorios, reducción de la capacidad pulmonar, alteraciones del sistema inmunológico o empeoramiento del asma y otras afecciones respiratorias. También puede afectar a quienes realizan deporte al aire libre, ya que el esfuerzo aumenta la cantidad de aire inhalado y facilita la entrada de contaminantes en los pulmones.
En caso de episodios de altas concentraciones, se recomienda no permanecer mucho tiempo al aire libre, evitar esfuerzos físicos prolongados en espacios abiertos y reducir la intensidad del ejercicio, especialmente en las horas centrales del día.
La legislación comunitaria y española establece el deber de informar a la población cuando se alcanzan determinados umbrales. La campaña recuerda tres referencias: el nivel de protección de la salud, fijado en 120 microgramos por metro cúbico como valor medio en ocho horas; el umbral de información, situado en 180 microgramos por metro cúbico como promedio horario; y el umbral de alerta, establecido en 240 microgramos por metro cúbico como promedio horario.
La campaña también difunde la aplicación de avisos de calidad del aire de la Comunidad de Madrid, que permite consultar información sobre posibles episodios de contaminación. Con la llegada del calor, estos avisos pueden ayudar a adaptar la actividad diaria y reducir la exposición en los momentos de mayor concentración.
