- Las familias aseguran que el Ayuntamiento mantiene pendiente desde hace más de dos años la instalación de toldos en el patio del centro.
- Ante la falta de una solución municipal, las familias afirman que han tenido que buscar medidas provisionales para generar sombra.
Las altas temperaturas han vuelto a situar los patios escolares en el centro de una preocupación cotidiana para muchas familias. En el caso de la Casa de Niños Garabatos, esa inquietud se concentra en una reivindicación concreta: la instalación de toldos que permitan generar zonas de sombra suficientes para los niños y niñas que utilizan el espacio exterior del centro.
Las familias del centro han trasladado públicamente su malestar por una situación que, según denuncian, lleva más de dos años pendiente de solución. Aseguran que durante este tiempo han recibido compromisos y promesas para instalar los toldos en el patio, pero que la actuación sigue sin ejecutarse mientras los menores continúan usando espacios exteriores que consideran insuficientemente protegidos frente al sol y el calor.
La Casa de Niños Garabatos atiende a menores del primer ciclo de Educación Infantil, una etapa especialmente sensible por la edad del alumnado, entre 0 y 3 años. Las familias subrayan que la reclamación no responde a una mejora secundaria, sino a una necesidad básica vinculada al uso diario del patio durante los meses de temperaturas más elevadas.
Según explican, la falta de una solución definitiva ha obligado a las propias familias a buscar medidas provisionales para generar sombra en el patio. Consideran que esta situación no debería producirse en un centro público y reclaman que la administración asuma la responsabilidad de garantizar unas condiciones adecuadas en los espacios donde los niños juegan, aprenden y pasan parte de la jornada.
La denuncia se enmarca también en un malestar más amplio sobre la situación de la educación infantil pública. Las familias relacionan su reclamación con las demandas que vienen realizando las educadoras del primer ciclo de Educación Infantil, que en los últimos meses han pedido mejoras laborales, reducción de ratios y condiciones adecuadas para desarrollar su trabajo.
En su escrito, las familias muestran su apoyo a esas reivindicaciones y sostienen que ambos problemas comparten un mismo fondo: la necesidad de que la educación infantil tenga un papel prioritario dentro de las políticas públicas. A su juicio, las condiciones de los centros y las condiciones laborales de quienes atienden a los menores forman parte de una misma realidad.
La petición principal se dirige al Ayuntamiento de Alcalá de Henares, al que solicitan que cumpla el compromiso adquirido y proceda a instalar los toldos prometidos. Además, reclaman información pública sobre el estado del proyecto, los plazos previstos para su ejecución y una mayor atención a las necesidades reales de las escuelas infantiles y casas de niños del municipio.
Las familias también agradecen el trabajo diario de las educadoras y del personal del centro, a quienes reconocen su dedicación pese a las dificultades existentes. No obstante, advierten de que el esfuerzo de profesionales y familias no puede sustituir de forma indefinida las responsabilidades que corresponden a la administración.
