- El registro genético se realiza con una muestra de saliva en clínicas veterinarias adheridas al sistema municipal
- El genotipado cuesta 33,03 euros por animal y permite identificar mascotas y deyecciones en espacios públicos
El censo canino por ADN de Alcalá de Henares supera ya los 10.200 animales registrados, según la última actualización difundida por el Ayuntamiento durante una campaña de control desarrollada en el barrio de Ciudad 10.
La cifra muestra el avance del registro municipal, aunque el objetivo continúa siendo que todos los perros residentes en la ciudad estén correctamente identificados.
El censo mediante ADN es obligatorio y complementario al microchip. Disponer de uno de estos sistemas no sustituye al otro, por lo que los propietarios deben comprobar que su mascota figura en ambos registros.
La identificación genética se obtiene mediante una muestra de saliva. Se trata de un procedimiento indoloro que realiza el personal de una clínica veterinaria colaboradora.
El primer paso consiste en adquirir el vale correspondiente a través de la plataforma habilitada para Alcalá o directamente mediante alguno de los centros veterinarios que participan en el programa.
El precio publicado por el Ayuntamiento para realizar el genotipado es de 33,03 euros por animal.
Las bonificaciones que se ofrecieron durante la fase inicial de implantación estaban sujetas a disponibilidad. Por ello, antes de completar el pago conviene comprobar el importe vigente en la plataforma o en la clínica seleccionada.
Una vez adquirido el vale, el propietario debe pedir cita en una de las clínicas veterinarias adheridas al censo municipal.
El vale tiene una vigencia limitada desde su compra, por lo que no resulta recomendable adquirirlo con demasiada antelación si todavía no se ha concertado la visita.
El día de la cita es necesario acudir con el perro, el documento de identidad del propietario, la documentación de la mascota y el justificante o código del vale.
El veterinario comprueba la identificación del animal y toma una muestra de saliva mediante un bastoncillo introducido en la boca.
La muestra se envía posteriormente al laboratorio para obtener un perfil genético único. Este patrón queda vinculado a la información del perro y de su responsable.
El propietario recibe una tarjeta acreditativa del registro y una chapa identificativa con código QR para colocar en el collar del animal.
La chapa puede incluir información básica que facilite la localización de la mascota, como su nombre, el teléfono de contacto y el número de microchip.
La incorporación al censo de ADN no elimina la obligación de mantener actualizados los datos del microchip en el Registro de Identificación de Animales de Compañía.
Cuando cambia el domicilio, el teléfono o el propietario del perro, deben actualizarse los datos en los registros correspondientes para evitar problemas de identificación.
El banco genético permite cotejar muestras recogidas en la vía pública con los perfiles de los animales inscritos.
El Ayuntamiento utiliza este sistema en las campañas de control de las deyecciones caninas abandonadas en calles, parques y otros espacios públicos.
Recoger los excrementos es obligatorio en toda la ciudad, incluidas las áreas específicamente destinadas a perros.
Los responsables deben llevar bolsas u otros elementos adecuados durante el paseo para retirar las deposiciones inmediatamente y depositarlas correctamente.
La normativa municipal también obliga a disponer de líquido para limpiar o diluir los orines cuando el perro miccione en la vía pública.
El líquido puede llevarse en una botella y utilizarse sobre la zona afectada, especialmente en fachadas, portales, mobiliario urbano y zonas de paso.
El genotipado también ofrece una segunda vía de identificación cuando un perro se pierde, es robado o aparece sin el microchip.
Además, el análisis de parentesco puede ayudar a investigar el abandono de camadas que todavía no hayan sido identificadas individualmente.
Los perros adoptados en el Centro Integral Municipal de Protección Animal pueden disponer de condiciones específicas para su incorporación al registro. Estas deben consultarse directamente durante el proceso de adopción.
Los propietarios que lleguen a Alcalá con un perro ya identificado mediante microchip deben informarse sobre su alta en el censo genético municipal.
El hecho de que el animal estuviera registrado en otra localidad no implica necesariamente que su perfil figure en la base de datos utilizada por el Ayuntamiento de Alcalá.
Antes de pagar el trámite conviene confirmar la lista actualizada de clínicas colaboradoras, la validez del vale y la documentación requerida.
También es recomendable conservar la tarjeta, el justificante del pago y cualquier certificado entregado por el veterinario.
El Ayuntamiento mantiene campañas periódicas de vigilancia y concienciación en los distintos barrios para comprobar el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con la tenencia de animales.
No recoger las deyecciones o incumplir las obligaciones de identificación puede derivar en la apertura de un expediente sancionador conforme a la normativa aplicable.
El objetivo del sistema es facilitar la identificación de los perros, prevenir el abandono y responsabilizar de forma individual a quienes incumplan las normas de limpieza.
