- Las líneas C‑2, C‑7 y C‑8 registran demoras y paradas prolongadas por los trabajos de reparación en la vía.
- Renfe anuncia trenes cada 6‑8 minutos entre Atocha y San Fernando y cada 15 minutos entre Guadalajara y Chamartín.
La red de Cercanías continúa afectada este martes por los trabajos de reparación en la infraestructura ferroviaria tras el descarrilamiento del lunes en San Fernando de Henares. Renfe ha confirmado que persisten las detenciones prolongadas y las alteraciones en las líneas C‑2, C‑7 y C‑8, que conectan el Corredor del Henares con la capital.
Según la última actualización, los trenes del eje Guadalajara–San Fernando–Chamartín circulan en ambos sentidos con paradas en todas las estaciones intermedias hasta San Fernando, desde donde continúan hacia Chamartín con parada en Fuente de la Mora. La frecuencia media es de 15 minutos durante toda la jornada.
Por su parte, el servicio Atocha–San Fernando mantiene frecuencias de paso de entre 6 y 8 minutos en hora punta, hasta las 09:00, y de 10 a 12 minutos durante el resto del día. Renfe recomienda a los viajeros planificar sus desplazamientos con antelación y consultar los canales oficiales para conocer los horarios actualizados.
Las demoras afectan a miles de usuarios en hora punta, especialmente en los municipios de Alcalá de Henares, Coslada y San Fernando. Aunque el tráfico ferroviario ha sido parcialmente restablecido, los trabajos de reparación en la vía siguen condicionando la velocidad y la frecuencia de paso de los convoyes.
A estas alteraciones se suman las quejas ciudadanas por la falta de correspondencia entre las frecuencias anunciadas y los tiempos reales de espera. Algunos usuarios han denunciado que «podrían decir la verdad y no mentir con las frecuencias» para no hacer perder tiempo a los viajeros, mientras que otros aseguran haber esperado «más de una hora» en estaciones como La Garena. Estos testimonios reflejan un malestar creciente ante la incertidumbre en los desplazamientos diarios.
La compañía insiste en que la normalidad total no se recuperará hasta que concluyan las labores técnicas y de seguridad. Adif y Renfe mantienen abierta la investigación para determinar el origen del descarrilamiento y evitar futuras incidencias en una de las líneas más transitadas de la red madrileña.
