- La colonia alcalaína pierde 21 parejas reproductoras respecto a 2025 y reduce también el número de nidos, que pasa de 91 a 88.
- La media de crías por pareja aumenta un 19,5 %, mientras los veterinarios estudian la influencia de la alimentación suplementaria en estos resultados.
La colonia de cigüeña blanca de Alcalá de Henares ha cerrado la temporada reproductora de 2026 con un total de 104 cigoñinos, diez menos que el año anterior. Sin embargo, los datos del último censo municipal reflejan una mejora significativa de la productividad reproductora, que ha aumentado casi un 20 % respecto a 2025. La evolución muestra una situación de contrastes para una de las especies más características del paisaje alcalaíno.
El informe, elaborado por el Servicio Veterinario Municipal y la organización conservacionista GREFA, contabiliza 88 nidos y 68 parejas reproductoras en la ciudad. Estas cifras representan un descenso respecto al ejercicio anterior, cuando se registraron 91 nidos y 89 parejas. La reducción de 21 parejas reproductoras supone una caída cercana al 24 %, mientras que el número de crías ha disminuido un 8,8 %.
Pese a este descenso, las parejas que han participado en la reproducción han conseguido sacar adelante una mayor proporción de cigoñinos. La productividad ha pasado de 1,28 crías por pareja en 2025 a 1,53 en 2026, lo que supone un incremento del 19,5 %. Este indicador permite evaluar el éxito reproductor de la colonia y muestra una evolución favorable en la capacidad de las parejas para criar a sus polluelos.
Los técnicos municipales apuntan a diferentes factores que podrían explicar los cambios observados en la población de cigüeñas. Entre ellos figuran las condiciones ambientales, la edad de los ejemplares y la disponibilidad de alimento durante los meses de reproducción. También se contempla la posible influencia de las altas temperaturas y de enfermedades que afectan a estas aves, en un contexto de descenso de ejemplares que, según el informe municipal, también se ha observado en otras zonas de España.
Uno de los aspectos analizados es la alimentación suplementaria proporcionada a las cigüeñas en el comedero situado en el vertedero. Este aporte, realizado entre junio y septiembre, podría haber favorecido el desarrollo de los ejemplares jóvenes y contribuido a los mejores resultados reproductivos registrados durante la temporada. Los servicios veterinarios consideran que la disponibilidad de alimento puede desempeñar un papel relevante durante las etapas de crecimiento de las crías.
La evolución de la colonia continuará siendo objeto de seguimiento mediante los censos periódicos y los informes técnicos elaborados en colaboración con GREFA. Estos trabajos permiten conocer la distribución de los nidos, la evolución de las parejas reproductoras y el número de ejemplares jóvenes que consiguen completar su desarrollo durante cada temporada.
La cigüeña blanca mantiene una estrecha vinculación con Alcalá de Henares, donde forma parte del paisaje urbano y del entorno de numerosos edificios históricos. Los resultados de 2026 reflejan una reducción de la población reproductora respecto al año anterior, aunque acompañada de una mejora en la productividad de las parejas presentes, dos indicadores que seguirán siendo fundamentales para evaluar la evolución de la especie en la ciudad.
