¿Hay humo o cenizas en tu zona? Cómo protegerse de los incendios que afectan a Madrid

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Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid no solo representan un peligro para los municipios próximos a las llamas. El viento puede desplazar el humo, las partículas y las cenizas hacia localidades situadas a decenas o incluso cientos de kilómetros, provocando olor a quemado, cielos cubiertos o pequeños depósitos sobre vehículos, terrazas y ventanas.

La Comunidad de Madrid ha advertido de que los incendios de la Cuenca del Alberche, la Sierra Norte y el noroeste de la región pueden exponer a la población a los efectos del humo. La situación coincide además este viernes 24 de julio con una intrusión de aire africano, que también puede elevar la presencia de partículas en suspensión y generar una neblina de tonalidad marrón.

Por ello, la aparición de bruma o partículas en el ambiente no permite determinar a simple vista que exista un incendio cercano. La presencia de olor a quemado o de restos de ceniza puede ser una señal más clara del desplazamiento del humo, aunque las autoridades recomiendan consultar siempre la información oficial sobre calidad del aire y emergencias.

El humo puede viajar cientos de kilómetros

El humo de los incendios forestales contiene una mezcla de gases y partículas muy pequeñas. Entre ellas se encuentran las denominadas PM2,5, capaces de penetrar profundamente en el aparato respiratorio y agravar enfermedades previas.

El Ministerio de Sanidad advierte de que la exposición no se limita a las poblaciones próximas al fuego. Las columnas de humo pueden recorrer cientos de kilómetros impulsadas por el viento y afectar a zonas que no se encuentran bajo una amenaza directa de las llamas.

La Agencia Estatal de Meteorología prevé para este viernes viento del suroeste en la Comunidad de Madrid, que aumentará de intensidad durante la tarde. Esta circulación puede favorecer el desplazamiento del humo desde los incendios situados en el oeste hacia otras zonas de la región.

Los primeros síntomas de una exposición pueden incluir picor o irritación en los ojos, nariz y garganta, tos, dolor de cabeza, mareos, cansancio o sensación de dificultad para respirar.

Qué hacer si el humo llega a tu localidad

La principal recomendación es reducir todo lo posible la exposición. Si se percibe olor a quemado, existe una nube visible o las autoridades alertan de un episodio de humo, conviene permanecer en el interior de la vivienda.

Las puertas y ventanas deben mantenerse cerradas. También es recomendable apagar o cerrar los sistemas que introduzcan aire del exterior, como determinados aparatos de climatización, chimeneas, campanas extractoras o rejillas de ventilación.

Los equipos de aire acondicionado pueden utilizarse en modo recirculación, siempre que no impulsen aire procedente del exterior. Si la vivienda se calienta demasiado, debe buscarse la habitación más fresca o trasladarse a un edificio mejor protegido.

Durante el episodio también conviene evitar actividades que deterioren la calidad del aire interior, como fumar, utilizar estufas de leña o gas, encender aerosoles, aspirar o cocinar mediante frituras y asados.

Evitar el deporte y las salidas innecesarias

La actividad física aumenta la cantidad de aire que entra en los pulmones. Por ello, no es recomendable correr, montar en bicicleta, practicar deporte o realizar trabajos intensos al aire libre mientras exista humo o una concentración elevada de partículas.

Los niños tampoco deberían jugar en el exterior durante estos episodios. La Comunidad de Madrid aconseja reducir los desplazamientos y permanecer fuera de casa el menor tiempo posible.

Si resulta imprescindible salir, el Ministerio de Sanidad recomienda utilizar una mascarilla FFP2 o N95 correctamente ajustada. Las mascarillas quirúrgicas, las bufandas y los pañuelos no ofrecen una protección segura frente a las partículas finas del humo.

También pueden emplearse gafas y ropa de manga larga para reducir la irritación ocular y el contacto de las cenizas con la piel.

Cómo retirar las cenizas sin levantar más partículas

Cuando la ceniza se deposita sobre terrazas, ventanas, muebles o suelos, no debe limpiarse en seco. Barrer, sacudir o utilizar una aspiradora puede devolver las partículas al aire y facilitar su inhalación.

Las superficies deben limpiarse con paños húmedos. Durante una acumulación importante de ceniza es aconsejable emplear mascarilla FFP2, gafas y prendas de manga larga.

La vivienda solo debe ventilarse cuando el incendio esté controlado y las autoridades indiquen que la calidad del aire exterior vuelve a ser adecuada.

Los alimentos que hayan quedado directamente expuestos al humo o a las cenizas no deben consumirse. Los envases cerrados pueden limpiarse con agua antes de abrirlos.

También deben mantenerse tapados los depósitos, piscinas pequeñas o cisternas situadas en el exterior. Si existen dudas sobre la seguridad del agua, deben seguirse las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Embarazadas, niños y personas mayores, entre los grupos vulnerables

La exposición al humo puede afectar a cualquier persona, pero algunos grupos presentan un riesgo mayor. Entre ellos se encuentran los niños, las mujeres embarazadas, las personas mayores y quienes padecen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, problemas cardiovasculares u otras patologías crónicas.

Estas personas deben permanecer preferentemente en interiores bien protegidos y disponer de su medicación habitual. El Ministerio de Sanidad también señala que la exposición al humo durante el embarazo se asocia con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer.

Es necesario solicitar atención sanitaria ante dificultad respiratoria, sensación intensa de falta de aire, dolor en el pecho, pulso acelerado, confusión o empeoramiento de una enfermedad previa.

En caso de una nube de humo muy densa, tampoco se recomienda conducir por el riesgo de pérdida de visibilidad. Si el humo sorprende al conductor durante el trayecto, debe permanecer dentro del vehículo con las ventanillas cerradas y la ventilación en modo de recirculación.

Consultar únicamente información oficial

La situación puede variar rápidamente según la evolución de los incendios y la dirección del viento. La calidad del aire puede consultarse a través de la red de vigilancia de la Comunidad de Madrid y del Índice Nacional de Calidad del Aire.

Si se observa una nueva columna de humo, existe peligro inmediato o una persona presenta síntomas graves, debe llamarse al 112.

Las autoridades recomiendan no acudir a las zonas afectadas para observar los incendios, respetar las restricciones de tráfico y seguir las instrucciones de los servicios de emergencias, especialmente si se ordena el confinamiento o la evacuación de una localidad.

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