La Hípica Militar resiste a la lluvia en un Concurso Nacional de Salto con protagonismo alcalaíno

trofeo hipica militar

Foto: Ayuntamiento de Alcalá

La Hípica Militar volvió a acoger este fin de semana una nueva edición del Concurso Nacional de Salto de Obstáculos, una cita que reunió a jinetes y amazonas de distintos puntos de España entre los días 8, 9 y 10 de mayo. La competición tuvo como eje principal los Grandes Premios vinculados al Ayuntamiento de Alcalá de Henares y convirtió las instalaciones militares en uno de los focos deportivos del fin de semana.

El concurso se desarrolló en la histórica pista de hierba de la Hípica Militar, un tipo de superficie cada vez menos habitual en España por las exigencias de mantenimiento que requiere. Esta singularidad aporta valor deportivo a la prueba, ya que obliga a una preparación específica del terreno y condiciona el trabajo de caballos y jinetes, especialmente en jornadas marcadas por la lluvia.

La meteorología fue uno de los factores que acompañó buena parte del fin de semana. Las precipitaciones obligaron a extremar las tareas de conservación de la pista y de organización de las pruebas para mantener el desarrollo de la competición en condiciones de seguridad. En una disciplina como el salto de obstáculos, el estado del terreno resulta decisivo para reducir riesgos y garantizar la regularidad de los recorridos.

El programa deportivo estuvo centrado en la modalidad de salto, en la que cada binomio —jinete o amazona y caballo— debe completar un recorrido con obstáculos dentro de unos parámetros técnicos y de tiempo. La prueba exige precisión, control del ritmo y una coordinación constante entre ambos, ya que las penalizaciones pueden producirse por derribos, rehúses o exceso de tiempo.

El momento principal llegó con el Gran Premio Trofeo Ayuntamiento de Alcalá de Henares, considerado la prueba más destacada del concurso por la altura de los obstáculos y la dificultad técnica del recorrido. Los participantes que completaron la primera manga sin faltas accedieron al desempate final, formato habitual en este tipo de competiciones para resolver la clasificación entre los binomios más regulares.

La victoria en el Gran Premio fue para Sara Loumaye Kaberghs, que se impuso montando a Envol du Priel tras completar el desempate sin faltas y con un tiempo de 38,67 segundos. La amazona también ocupó la segunda posición con Pinoccio, con otro recorrido sin penalizaciones y un registro de 43,70 segundos, firmando así un doblete en la prueba principal del fin de semana.

El tercer puesto fue para Íñigo Verdugo Svensson junto a Kaboem D’Oase, que también completó las dos mangas sin penalizaciones y cerró el desempate en 44,95 segundos. El resultado dejó un podio definido por recorridos limpios, en una prueba en la que la velocidad terminó marcando la diferencia entre los tres primeros clasificados.

Además del Gran Premio, el concurso incluyó otras pruebas dentro del programa del fin de semana, con especial atención a las categorías de menor altura y a la participación de jóvenes jinetes y amazonas. Este tipo de competiciones permite combinar la alta exigencia deportiva con espacios de progresión para deportistas en formación, una parte relevante dentro del calendario ecuestre nacional.

La presencia de autoridades civiles y militares acompañó las jornadas del sábado y del domingo, en un evento que mantiene el vínculo histórico de la Hípica Militar con la ciudad y con el deporte ecuestre. La instalación, por sus características y por la tradición asociada a la disciplina, sigue siendo uno de los espacios más reconocibles para la celebración de competiciones hípicas en Alcalá de Henares.

El Concurso Nacional de Salto cerró así un fin de semana condicionado por la lluvia, pero con actividad deportiva durante las tres jornadas previstas. La prueba reforzó el peso de la hípica dentro del calendario deportivo local y volvió a reunir en la ciudad a participantes, equipos técnicos y aficionados en torno al salto de obstáculos.

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