- El PSOE sostiene que la ruptura entre PP y Vox ha dejado al Ejecutivo municipal sin mayoría suficiente para aprobar varias de sus propuestas.
- Los socialistas aseguran que la falta de coordinación interna obliga al Gobierno de Alcalá a buscar en la oposición los apoyos que antes tenía.
Las diferencias internas entre Partido Popular y Vox volvieron a quedar reflejadas este martes en el Pleno ordinario de julio del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Varias propuestas impulsadas por el Gobierno municipal no consiguieron los apoyos necesarios, en una sesión marcada por la ausencia de una posición común entre las dos formaciones que integran el Ejecutivo local.
El PSOE ha interpretado el resultado de las votaciones como una nueva muestra de la crisis política existente entre ambos partidos. El portavoz socialista, Javier Rodríguez Palacios, afirmó tras la sesión que PP y Vox ya no son capaces de alcanzar acuerdos entre ellos ni de construir consensos con el resto de grupos municipales.
Entre los asuntos que no salieron adelante se encontraba una modificación del planeamiento urbanístico que afectaba a terrenos destinados actualmente a uso deportivo. El PSOE votó en contra al considerar que la propuesta eliminaba suelo reservado para una posible ampliación de la Ciudad Deportiva Municipal de Espartales. También rechazó una modificación de la plantilla orgánica municipal, sobre la que reclamó mayores explicaciones y garantías al Gobierno local.
La sesión se produce después de varias semanas de enfrentamientos públicos entre los dos socios de Gobierno. El origen inmediato de la crisis se sitúa en el rechazo de Vox, en junio, a una modificación presupuestaria cercana a los 68 millones de euros presentada por el PP. Vox justificó su voto por la falta de información y diálogo previo, mientras que los populares acusaron a su socio de bloquear inversiones y actuaciones municipales.
Pocos días después, la alcaldesa, Judith Piquet, retiró al portavoz de Vox, Víctor Acosta, la Segunda Tenencia de Alcaldía y la Concejalía de Proyectos Estratégicos y Europeos, alegando una pérdida de confianza política e institucional. Acosta conservó, sin embargo, otras responsabilidades, entre ellas la presidencia de la Ciudad Deportiva Municipal y del Distrito II.
Vox consideró entonces que el PP había roto unilateralmente el pacto firmado tras las elecciones municipales de 2023, aunque decidió mantener a sus tres concejales dentro del Ejecutivo y continuar gestionando sus respectivas áreas. Por su parte, el PP defendió la reorganización y señaló que no resultaba coherente que Acosta mantuviera la Segunda Tenencia de Alcaldía después de expresar públicamente su desconfianza hacia el Gobierno del que formaba parte.
Desde entonces, ambos partidos han mantenido diferencias en distintas votaciones y reuniones de la Junta de Gobierno Local. El PP ha acusado a Vox de oponerse a expedientes relacionados con colegios, seguridad o servicios municipales, mientras que Vox sostiene que sus votos responden a la falta de transparencia y a la toma unilateral de decisiones por parte de los populares.
PP y Vox suman catorce de los veintisiete concejales del Ayuntamiento —once del Partido Popular y tres de Vox—, una mayoría absoluta que permitió la investidura de Judith Piquet y la formación del Gobierno de coalición en 2023. La continuidad formal del acuerdo no se ha roto, pero las discrepancias de los últimos meses han provocado que ambos grupos voten de manera diferente en asuntos promovidos desde el propio Ejecutivo.
