- Los trabajadores denuncian atascos de más de 20 minutos, falta de vehículos de reserva y averías en la flota.
- El comité prepara movilizaciones si no se revisa la planificación de las obras y el mantenimiento del servicio.
Las obras en ejes clave de Alcalá de Henares han tensionado la movilidad cotidiana y, de rebote, el servicio de autobús urbano. En este contexto, el comité de empresa de Alcalabús ha hecho pública su “profunda preocupación” por el impacto combinado de los cortes de tráfico y del estado de los vehículos. La queja no se limita a los usuarios: los conductores trasladan sobrecarga, conflictos a bordo y condiciones de trabajo que califican de “insostenibles”. Con ese diagnóstico, el comité anuncia que prepara movilizaciones si no hay cambios inmediatos.
El comité atribuye una parte del problema a la “mala planificación” de actuaciones viarias como las obras en la Vía Complutense y cierres como el del puente del Chorrillo. Según sus cálculos, los desvíos y embudos derivados estarían generando atascos de más de 20 minutos, lo que imposibilita mantener la regularidad de las líneas y deriva en demoras encadenadas. Ese retraso crónico, exponen, perjudica directamente a los viajeros y eleva la tensión en cabina.
La otra parte del desequilibrio, sostienen, está en la flota. En un comunicado difundido por la representación laboral se describen averías que afectan a la potencia y a la seguridad, la falta de aire acondicionado, goteras y “un mantenimiento generalizado insuficiente”. A ello suman la ausencia de un número de vehículos de reserva suficiente, lo que impediría rotaciones para reparar a tiempo y, por extensión, mantener el servicio en condiciones. El resultado, de acuerdo con su versión, son turnos bajo presión, mayor estrés y, en ocasiones, servicios sin cubrir cuando un conductor considera que un autobús no reúne garantías.
En el plano de la interlocución, el comité afirma que el Ayuntamiento no les reconoce como parte válida para proponer mejoras del servicio, una postura que califican de “incomprensible”, dado su conocimiento de la operativa diaria. Paralelamente, han solicitado reuniones con las instituciones competentes. Según explicó a SER Henares el presidente del comité, Mario García, ya se trasladó la situación al Consorcio Regional de Transportes de Madrid, que se habría comprometido a actuar si detecta incumplimientos. También se ha emplazado una reunión con la empresa para abordar el estado de la flota y la organización del servicio.
El conflicto trasciende el perímetro laboral y afecta a la calidad del transporte público. Los retrasos constantes castigan a quienes dependen del autobús para ir a trabajar o estudiar, y la irregularidad complica transbordos y horarios. En paralelo, la presión acumulada en los recorridos más afectados por las obras aumenta la probabilidad de incidencias a bordo, desde discusiones por las demoras hasta problemas de seguridad, según el comité.










