- La portavoz de Más Madrid afirma que PP y Vox “malgastan dinero público” y advierte: “No daremos ni un paso atrás”.
- Asegura que el Pleno se ha utilizado “para silenciar a la oposición” y anuncia que se reserva acciones judiciales.
La reprobación aprobada en el Pleno municipal a raíz de la controversia por la pasada Cabalgata de Reyes ha abierto un nuevo frente político fuera del salón de plenos. Tras la votación, la portavoz de Más Madrid, Rosa Romero, reaccionó públicamente a la reprobación aprobada, interpretando la iniciativa como un intento de “silenciar” a su grupo por las críticas a la participación de una entidad provida en el desfile.
En palabras de Romero, “el Gobierno de Alcalá, o lo que es lo mismo PP y Vox, han cometido un atropello hacia Más Madrid Alcalá y hacia mi persona”. La edil sostiene que “sufro una persecución por mis ideas” y acusa a los grupos que impulsaron la reprobación de “malgastar dinero público imponiendo la dictadura del pensamiento único”.
La dirigente de Más Madrid enmarca lo ocurrido en el Pleno como una advertencia directa a la oposición. “O renuncias a tus ideas en el Pleno o se estudiará una denuncia por delito de odio, utilizando contra ti los servicios jurídicos del Ayuntamiento y toda su maquinaria burocrática. Eso es lo que vienen a decirnos”, afirma durante su reacción pública, en la que añade: “Esta es la segunda vez que pretenden silenciarnos por hacer oposición desde el estricto marco de la legalidad”.
Romero vincula la reprobación a sus declaraciones del 4 de enero, cuando, según explica, su grupo sostuvo que “PP y Vox politizaron la Cabalgata al incluir una carroza de una entidad antiabortista, contraria al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo”. En esa línea, recalca que no se retracta: “No me retracto. Me reafirmo”. Y argumenta que “decir eso no implica ningún tipo de violencia u odio”, porque “criticar una decisión institucional es la esencia misma de la democracia”.
La portavoz de Más Madrid también rechaza que sus críticas puedan relacionarse con la vandalización de la carroza vinculada a Provida, un episodio que el Gobierno municipal situó en el centro del debate plenario. Romero asegura que el Ejecutivo “ha cruzado una línea roja al vincular de forma ruin nuestra legítima crítica política con una ruptura que sufrió la carroza, ruptura que lamentamos y cuya causa y autoría se desconocen”. A su juicio, “nos están poniendo en la diana, señalándonos sin pruebas como culpables de unos hechos con los que no tenemos nada que ver”.
En paralelo, la concejala afirma que se reserva la vía judicial para defenderse. “Me reservo mi legítimo derecho a defenderme judicialmente ante este atropello democrático”, señala además que “el Pleno no está para sustituir a los tribunales”.
Romero incorpora también reproches sobre el uso de recursos municipales y contrapone este episodio con otros asuntos que, según Más Madrid, deberían estar en el centro del debate local. Romero menciona que en una sesión anterior “tiraron a la basura 800 firmas de vecinos de Espartales” y sostiene que “para atacarme por mis ideas sí que hay dinero público. Para defender a los vecinos de Espartales no”.
Romero insiste en que la controversia de la Cabalgata no debería convertirse en un instrumento para limitar la crítica política. Mientras el Ayuntamiento sostiene que la participación de colectivos en el desfile se ajustó a las bases y a la supervisión técnica, Más Madrid mantiene que su postura se circunscribe a una valoración política de la decisión y no a un señalamiento que justifique medidas de reprobación. A partir de aquí, el debate seguirá previsiblemente en el terreno político y, si prosperan las acciones anunciadas, también en el ámbito jurídico.










