- La Plataforma de Protección de Cotorras acusa al Ayuntamiento de permitir disparos junto a zonas infantiles.
- Vecinos y colectivos denuncian la «mala imagen» para una ciudad Patrimonio de la Humanidad.
La aparición de una persona armada con una carabina en el Parque de Magallanes ha desatado una oleada de críticas en Alcalá de Henares. Las imágenes, difundidas por la Plataforma de Protección de Cotorras, muestran a presunto operario municipal disparando a plena luz del día en una zona próxima a un parque infantil y bancos ocupados por vecinos.
La organización ha calificado lo ocurrido como «una práctica intolerable» y ha exigido su cese inmediato, advirtiendo que ya se actuó de forma similar en 2021 ante hechos parecidos en el parque de Fuente del Berro, en Madrid. A su juicio, la intervención resulta aún más grave en este caso por la cercanía de viviendas y espacios de ocio familiar.
En sus publicaciones en la red social X recuerdan que la Ley 4/2016 de la Comunidad de Madrid indica que, para controlar especies invasoras como la cotorra argentina, deben priorizarse métodos éticos como el pienso anticonceptivo o el control de huevos. Además, la entidad animalista afirma que «no existen indicios ni evidencias de efectos significativos de las cotorra argentina en el medio natural en que habita» y que, en cambio, sus nidos pueden dar cobijo a otras especies, convirtiéndose en una fuente de biodiversidad.
En las últimas semanas hemos recibido información de las políticas de gestión de aves urbanas que está siguiendo @AytoAlcalaH En estas imágenes podemos ver a un operario contratado por dicho Ayuntamiento portando una carabina y utilizándola para eliminar a las aves urbanas. pic.twitter.com/UtM2AuAXbv
— Plataforma Protección Cotorras (@ProteccCotorras) April 22, 2025
La polémica ha estallado rápidamente entre colectivos vecinales y ciudadanos. Desde Espartales Unidos califican de “vergonzoso” que el consistorio permita el uso de escopetas en un entorno público. «Increíble que este Ayuntamiento de Alcalá de Henares permita esto… en una plaza pública con escopetas, que vergüenza de equipo de gobierno que permite esta crueldad», aseveran.
La indignación también ha llegado a vecinos a título individual, que han cuestionado tanto la legalidad de la actuación como su idoneidad. «Si se está haciendo de forma unilateral por los operarios de la empresa adjudicataria ya esta tardando el Ayuntamiento en proponer sanción. Si la orden llega directamente desde el Ayuntamiento se trata de incumplimiento administrativo con consecuencias legales», explica un vecino en la red social.
Otros vecinos han lamentado la utilización de «métodos crueles y poco efectivos»: «Una forma de actuación muy poco ética y que da mal ejemplo para niños/as y personas sensibles, dando mala imagen de Alcalá de Henares, Ciudad Patrimonio de la Humanidad».
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Alcalá no ha emitido un comunicado oficial ni ha aclarado si estos hechos forman parte de un plan autorizado de control de fauna urbana.