- La investigación ha culminado con la detención en Puente de Vallecas de una mujer que no denunció la desaparición de la menor.
- Se le imputa un presunto delito de homicidio doloso, aunque la acusación podría ampliarse a asesinato con alevosía.
La Guardia Civil ha detenido este martes en Madrid a la presunta madre de la bebé hallada muerta el pasado mes de diciembre en el centro de reciclaje de Loeches. El cuerpo de la recién nacida, que fue localizado decapitado por un operario de la planta, desencadenó una compleja investigación policial que ha desembocado ahora en la detención de una mujer de unos 40 años, de nacionalidad ecuatoriana, casada y con otros hijos.
Los hechos se remontan a la madrugada del 12 de diciembre de 2024, cuando los trabajadores del Complejo Medioambiental de Reciclaje de Loeches —una instalación que presta servicio a Alcalá de Henares y a otros 30 municipios de la Mancomunidad del Este— alertaron a la Guardia Civil tras encontrar restos humanos en una bolsa de basura. El aviso se recibió a la 01:46 horas y, a las 05:50 horas, se realizó el levantamiento del cadáver. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal para practicar la autopsia.
Las primeras conclusiones forenses determinaron que la bebé había nacido con vida y que falleció en los primeros días tras el parto. La causa de la muerte fue una asfixia mecánica deliberada, seguida de una decapitación con un instrumento afilado. El hallazgo, que conmocionó a la comunidad local, impulsó la apertura de la «Operación Natal» por parte de la Guardia Civil, que asumió la investigación a través del equipo de Policía Judicial de Arganda del Rey y la Unidad Orgánica de la Comandancia de Madrid.
A partir del análisis de los residuos y bolsas cercanas, los agentes determinaron que los restos provenían de contenedores situados en Puente de Vallecas. Durante meses, se sucedieron los análisis genéticos, la búsqueda de testigos y un llamamiento público para obtener información sobre mujeres que hubieran estado embarazadas a principios de diciembre. Finalmente, las pruebas de ADN y las averiguaciones permitieron identificar a la principal sospechosa.
La mujer fue detenida este martes en su vivienda de Puente de Vallecas sin oponer resistencia. Durante el registro participaron agentes de Homicidios, Policía Científica y unidades caninas, en busca de restos biológicos u otras pruebas incriminatorias. Según fuentes próximas a la investigación, la sospechosa no denunció en ningún momento la desaparición del neonato, y se considera probado que es la madre biológica de la víctima.
Está acusada de un presunto delito de homicidio doloso con el agravante de parentesco, aunque fuentes judiciales apuntan a que podría enfrentarse a cargos más graves, como asesinato con alevosía y profanación de cadáver, lo que abriría la puerta a una posible condena de prisión permanente revisable.
La investigación, que se mantiene bajo secreto de sumario, sigue abierta a la espera de nuevas pruebas que permitan esclarecer completamente los hechos y determinar la implicación exacta de la detenida.









