- La Plaza de Cervantes acogió el Concurso Infantil de Disfraces con parque infantil, pasacalles y entrega de premios.
- El Manteo del Pelele recorrió el centro histórico y concluyó junto al Hospitalillo de Antezana con música tradicional.
El Carnaval volvió a tomar el centro con dos de sus estampas más reconocibles: los disfraces infantiles en la Plaza de Cervantes y la recuperación de una tradición popular que conecta con el pasado festivo de la ciudad. La jornada, marcada por la alta participación, combinó actividades familiares con propuestas vinculadas al folclore local.
El Quiosco de la Plaza de Cervantes fue el escenario del tradicional Concurso Infantil de Disfraces, que reunió a decenas de niños y niñas acompañados por sus familias. La cita, consolidada dentro del programa de Carnaval, volvió a situar a la plaza como epicentro de la celebración, con un flujo constante de público durante toda la mañana.
Junto al certamen se instaló un parque infantil con hinchables, talleres y juegos desenchufados, una fórmula que amplía la experiencia más allá del propio concurso. Este despliegue permite que la actividad se extienda en el tiempo y favorece la permanencia de familias en el entorno, reforzando el carácter abierto y participativo de la jornada.
Durante el acto se entregaron los premios a los participantes y, en paralelo, las Peñas Festivas hicieron entrega de los cheques solidarios correspondientes a las Pre‑uvas 2025. Los fondos recaudados se destinaron a las asociaciones “Entre Silencios con Claudia” y “Leo Espartano”, entidades que trabajan con familias afectadas por enfermedades poco frecuentes.
La comparsa ‘Gigantes de Alcalá’ participó en el pasacalles vinculado al concurso, aportando uno de los elementos más reconocibles de la tradición festiva local. La presencia de gigantes y música en directo reforzó la dimensión visual y simbólica de una celebración que mezcla entretenimiento infantil y patrimonio cultural.
La programación continuó con el Pasacalles del Manteo del Pelele, una tradición recuperada en los últimos años que forma parte del imaginario del Carnaval histórico. Organizado por la Asociación Cultural Hijos y Amigos de Alcalá junto al grupo folk ‘Pliego de Cordel’, el recorrido atravesó el centro histórico y concluyó con una actuación junto al Hospitalillo de Antezana.
El Manteo del Pelele, vinculado a antiguas celebraciones populares, simboliza la crítica y el desahogo propios del Carnaval tradicional. Su presencia en el programa no solo recupera una escena casi desaparecida hace décadas, sino que devuelve al centro una imagen distinta del Carnaval: la de la tradición compartida en la calle, con música en directo y público acompañando el recorrido.
Con el concurso infantil por la mañana y el pasacalles por la tarde, la jornada dejó una fotografía completa de la fiesta, entre la creatividad de los más pequeños y la memoria colectiva que sigue marcando el calendario festivo.
