- La denuncia de un menor en Vallecas en junio activó la investigación, que permitió identificar un patrón repetido de captación y amenazas.
- La Policía sitúa en 13.000 euros el dinero detectado en una cuenta vinculada a los chantajes y apunta a víctimas que pagaron por miedo o vergüenza.
Hay delitos que empiezan con un “hola” aparentemente inofensivo y acaban convirtiéndose en una amenaza constante. Una investigación de la Policía Nacional ha culminado con la detención de dos jóvenes, de 24 y 25 años, como presuntos responsables de una trama de sextorsión que, según los investigadores, habría afectado a un centenar de personas en toda España.
Los arrestados, naturales de Costa de Marfil y Malí, habrían actuado mediante perfiles falsos en redes sociales y aplicaciones de citas. El objetivo era ganar la confianza de las víctimas y conseguir que enviaran imágenes íntimas. Con ese material, el paso siguiente era el chantaje: exigir un pago inmediato de 100 euros, normalmente a través de Bizum, bajo la amenaza de difundir las fotografías entre familiares, amistades o contactos cercanos.
La investigación se inició el pasado mes de junio tras la denuncia de un menor de edad en el distrito madrileño de Villa de Vallecas. Según fuentes consultadas, el joven había enviado imágenes sexuales a una supuesta mujer conocida por internet y, después, empezó a recibir presiones para pagar. Aunque llegó a realizar el abono exigido, las amenazas no cesaron, un patrón habitual en este tipo de extorsiones, donde el pago no garantiza que el chantaje termine.
A partir de esa primera denuncia, los agentes reconstruyeron el modus operandi y ampliaron el alcance del caso. La Policía señala que logró identificar a 100 víctimas, tres de ellas menores de edad, y que una parte no habría denunciado por vergüenza o por miedo a la exposición pública. Ese silencio juega a favor de los extorsionadores: cuanto más rápido y aislado se siente alguien, más probable es que pague sin pedir ayuda.
En el análisis económico, los investigadores localizaron 13.000 euros en una de las cuentas vinculadas a la presunta actividad delictiva. Según la Policía, parte del beneficio habría llegado a través de pequeñas cantidades reclamadas a muchas personas, un método que reduce el “ruido” y dificulta que las víctimas se conozcan entre sí o detecten un patrón común.
El pasado 22 de octubre se practicaron registros en domicilios relacionados con los detenidos en Alcalá de Henares y en la provincia de Toledo. En esas actuaciones se incautó documentación, material informático, tarjetas bancarias, tarjetas SIM y varios teléfonos móviles, elementos que suelen ser clave para atribuir cuentas, perfiles y conversaciones, así como para seguir el rastro del dinero.
Ambos detenidos han pasado a disposición judicial como presuntos responsables de delitos de corrupción de menores, extorsión y estafa. La investigación, según la información policial, se centra en la obtención de contenido íntimo mediante engaño y su utilización posterior como herramienta de presión económica.
Qué es la sextorsión y por qué funciona
La sextorsión es una forma de chantaje en la que alguien amenaza con difundir imágenes o vídeos íntimos para obtener algo a cambio, normalmente dinero, más material sexual o determinadas conductas. En internet, suele apoyarse en dos palancas muy humanas: la vergüenza y la urgencia. El mensaje típico empuja a pagar “ya”, antes de que la víctima tenga tiempo de pensar, pedir consejo o acudir a la policía.
En la práctica, los especialistas recomiendan no ceder al chantaje ni realizar pagos, porque la extorsión puede continuar incluso después del primer abono. También es importante conservar pruebas (capturas de pantalla, perfiles, conversaciones, números de teléfono, justificantes de pago) y denunciar cuanto antes. Cuando hay menores implicados, la prioridad es protegerles y activar de inmediato los recursos de seguridad y apoyo.
