El Alcalá deja escapar una ventaja de dos goles y empata 3-3 en el campo del Elche Ilicitano

Elche Ilicitano rsd alcala

Imagen: RSD Alcalá

El primer viaje liguero del Alcalá a tierras alicantinas dejó un partido vibrante y un sabor agridulce. El equipo de Vivar Dorado firmó un encuentro muy completo ante el Elche Ilicitano, al que llegó a dominar por dos goles de diferencia y al que mantuvo contra las cuerdas durante muchos minutos. Sin embargo, dos acciones encadenadas en el último cuarto de hora transformaron una victoria que parecía encarrilada en un empate 3–3 que sabe a ocasión perdida.

El duelo, correspondiente a la jornada 11 del Grupo 5 de Segunda RFEF, se disputó en el Municipal Altabix–Diego Quiles, un campo habitualmente exigente para los visitantes. El Alcalá, que venía de un calendario cargado con partido entre semana, apostó por un plan valiente: presión alta, líneas adelantadas y mucho ritmo por bandas. Desde el arranque se jugó más cerca del área ilicitana que de la rojilla, con los complutenses encontrando espacios para correr y combinar.

Fruto de ese dominio llegó el 0–1. En el primer cuarto de hora, una falta frontal sobre el costado derecho del ataque alcalaíno se convirtió en la primera gran noticia del día para los visitantes. Javi Hernández, máximo goleador rojillo, asumió el golpeo y firmó un lanzamiento potente y colocado que se coló por la escuadra, un tanto de bella factura que encarrilaba el choque y reforzaba la propuesta ofensiva del equipo.

Lejos de conformarse, el Alcalá aprovechó el impulso para ampliar diferencias. Nico Sánchez, muy activo por el costado, protagonizó una de las jugadas del encuentro al ganar línea de fondo y servir un centro raso al corazón del área. De nuevo apareció Javi Hernández, llegando desde segunda línea y rematando al primer toque para establecer el 0–2. En menos de media hora, los complutenses habían traducido en el marcador su buen inicio.

El Elche Ilicitano, obligado por el resultado, fue ganando metros con el paso de los minutos y encontró su premio justo antes del descanso. En torno al minuto 43, Adam Boayar, uno de los jugadores más desequilibrantes del filial franjiverde, recortó distancias con un disparo de calidad desde la frontal que puso el 1–2. El tanto reactivó al conjunto local y dejó el partido abierto para la segunda parte.

Tras el paso por vestuarios, el guion volvió a favorecer a los de Vivar Dorado. El Alcalá salió de nuevo con intensidad y tuvo ocasiones claras para sentenciar, incluida una llegada en la que Borja Sánchez se plantó ante el portero y definió por poco fuera. El premio llegó poco después y, una vez más, llevó la firma de Javi Hernández, muy atento para aprovechar un balón suelto en el área y completar su hat-trick con el 1–3.

Con dos goles de desventaja, el Elche Ilicitano volcó el campo en busca de una reacción rápida. El plan le salió bien: en el tramo final, el filial consiguió primero el 2–3 y, apenas un par de minutos después, el 3–3 en dos acciones consecutivas que castigaron al Alcalá. La falta de contundencia en área propia y la pegada local en ese pequeño tramo de partido terminaron por equilibrar un marcador que los complutenses habían tenido muy controlado durante más de una hora.

El empate deja sensaciones contrapuestas en el vestuario rojillo. Por un lado, el equipo vuelve a sumar a domicilio y muestra una versión ofensiva muy productiva, con un delantero en racha como Javi Hernández y un bloque capaz de generar muchas ocasiones. Por otro, se repiten ciertos desajustes defensivos en momentos puntuales que están penalizando resultados que parecían encaminados hacia la victoria.

En clave clasificatoria, el punto permite al Alcalá seguir avanzando en su objetivo de consolidarse en la zona tranquila de la tabla, aunque el botín pudo ser mayor viendo el desarrollo del encuentro. La visita a Elche deja la sensación de que el equipo tiene argumentos para competir bien lejos del Val, pero también la obligación de cerrar mejor los partidos cuando logra ventajas amplias.

La plantilla de Vivar Dorado regresa ahora a Alcalá con la vista puesta en el próximo compromiso liguero, donde tratará de transformar las buenas sensaciones ofensivas en una victoria que refuerce el trabajo de las últimas semanas. El hat-trick de su delantero y el juego mostrado en Altabix–Diego Quiles son una base sólida sobre la que construir, siempre que el equipo logre ajustar los detalles que le impidieron llevarse los tres puntos de Elche.

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