- Koné firmó un doblete en la segunda parte para voltear el 1-0 con un gol de cabeza y otro desde el punto de penalti
- El equipo rojillo tuvo el 1-3 en un contragolpe de Samu Guillén y se queda con sensaciones mixtas tras un partido de reacción
El RSD Alcalá empató 2-2 este domingo 22 de febrero en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, en Valdebebas, en un partido correspondiente a la jornada 24 del Grupo 5 de Segunda Federación. El conjunto dirigido por Vivar Dorado reaccionó después de un inicio incómodo, remontó tras el descanso y llegó a acariciar una victoria de mucho valor fuera de casa, aunque el Real Madrid C acabó igualando en el tramo final.
El encuentro empezó con mayor empuje del filial madridista, que llevó el peso de los primeros minutos y logró adelantarse en el marcador en el 23. El tanto local llegó tras una acción dentro del área que terminó con remate desde muy cerca, un golpe que obligó al Alcalá a ajustar su partido en un escenario exigente y ante un rival que también llegaba necesitado de puntos.
Pese al 1-0, el equipo rojillo no se cayó del partido. Antes del descanso, el Alcalá consiguió estirarse y dejó una ocasión clara en un remate de cabeza de Chete al segundo palo que se marchó fuera por muy poco. Esa acción sostuvo la sensación de que el choque seguía abierto y de que el equipo complutense podía discutir el resultado si elevaba el ritmo tras el paso por vestuarios.
La segunda parte confirmó ese cambio. El Alcalá salió con una presión más alta, mayor presencia en campo rival y una actitud más dominante con balón. Javi Hernández avisó primero con una falta directa que obligó a intervenir al guardameta local, una jugada que anticipó el mejor momento de los visitantes y sirvió para inclinar el partido hacia el área del Real Madrid C.
El empate llegó poco después en una acción por banda que premió ese crecimiento. Dani Nieto puso un centro desde la esquina del área y Koné, atento en el punto de remate, cabeceó para firmar el 1-1. El gol cambió el guion del encuentro y dio al Alcalá varios minutos de control, con más claridad para atacar y con la sensación de que la remontada era posible.
Esa remontada se completó con el segundo tanto de Koné, esta vez desde el punto de penalti. El delantero resolvió con acierto y culminó el mejor tramo del Alcalá, que había conseguido voltear un partido que se le había puesto cuesta arriba desde la primera mitad. Con el 1-2, el equipo de Vivar Dorado no renunció a más y siguió buscando espacios para sentenciar.
De hecho, el 1-3 estuvo cerca en un contragolpe de Samu Guillén que se fue rozando el palo. Esa ocasión resumió bien el momento del partido: un Alcalá más suelto, con metros para correr, y un Real Madrid C obligado a arriesgar para evitar una derrota en casa. El conjunto complutense, sin embargo, no logró convertir esa ventaja parcial en un resultado definitivo.
El empate final llegó en el minuto 83, cuando el filial madridista encontró el 2-2 y cerró un reparto de puntos que dejó sensaciones mixtas en el lado rojillo. El Alcalá sumó en un campo de exigencia y mostró capacidad de reacción, pero también se quedó sin un triunfo que tuvo cerca después de una segunda parte de notable nivel competitivo.
Más allá del resultado, el punto tiene lectura en la clasificación. Tras la jornada 24, el RSD Alcalá se mantiene en la 11ª posición del Grupo 5, por delante de la zona de promoción de descenso y del descenso directo, en una franja de la tabla en la que cada jornada está ajustando la pelea por la permanencia. El Real Madrid C, por su parte, continúa en puestos bajos, por lo que el empate refleja también la tensión clasificatoria con la que llegaban ambos equipos al duelo.
El partido de Valdebebas, además, llegó en un momento relevante para el conjunto complutense, que necesitaba cortar la dinámica de dos derrotas consecutivas en liga. En ese contexto, la reacción mostrada tras el descanso y la capacidad para remontar fuera de casa ofrecen señales competitivas importantes para un tramo de temporada en el que el Alcalá necesita sostener regularidad y aprovechar cada punto ante rivales directos o de su misma zona.
La presencia de aficionados del Alcalá en el desplazamiento volvió a ser otro elemento visible del partido. El club destacó ese apoyo también fuera de casa, una constante en una temporada marcada por la exigencia y por una lucha clasificatoria muy apretada en el grupo. Con diez jornadas por delante, cada punto empieza a tener un peso mayor, y el empate en Valdebebas se sitúa en esa lógica: suma, aunque deja la sensación de que el botín pudo ser mayor.
