- El fuego mantiene 26.000 hectáreas afectadas, 32 localidades evacuadas y más de 1.200 personas desplazadas en la Sierra Norte.
- El operativo cuenta desde sus primeras horas con medios movilizados desde el parque de bomberos de Alcalá.
El incendio forestal de La Mierla sigue fuera de control y ha ampliado durante la tarde su impacto sobre la población y las infraestructuras de la Sierra Norte de Guadalajara. El último balance eleva a 40 los municipios afectados, con 32 localidades evacuadas y otras ocho confinadas.
La superficie afectada se mantiene en torno a las 26.000 hectáreas y el perímetro supera ya los 120 kilómetros. Desde que se declaró el fuego, el jueves 16 de julio, más de 1.200 personas han tenido que abandonar sus viviendas.
Entre las localidades confinadas se encuentran Ujados, Cañamares, Tordelloso, La Miñosa, Galve de Sorbe, Condemios de Arriba, Condemios de Abajo y Campisábalos. A ellas se suman, entre las evacuadas, La Mierla, Muriel, Umbralejo, Semillas, Hiendelaencina, Congostrina, Huerce, Albendiego o Somolinos, entre otras.
El director técnico de la emergencia, Juan José Fernández, insiste en que el incendio está todavía lejos de poder darse por controlado. El operativo centra sus esfuerzos en proteger los núcleos de población mediante ataques indirectos, apertura de cortafuegos, trabajos nocturnos y uso de fuego técnico cuando las condiciones lo permiten.
Durante la noche, las llamas llegaron a superar algunas líneas defensivas. En estos momentos, la zona más activa se sitúa en el norte del perímetro, donde la orografía y la acumulación de combustible dificultan las labores de extinción.
La previsión meteorológica complica el escenario. Se espera la entrada de aire cálido de origen sahariano y viento del suroeste, con mayor actividad entre el mediodía y la noche. La humedad de la vegetación será clave para determinar cómo evoluciona el incendio.
La proximidad del fuego ha obligado también a evacuar la base aérea de Villares del Jadraque, utilizada como apoyo por los bomberos forestales. Según el Plan INFOCAM, no ha sufrido daños directos, aunque las llamas han llegado a sus inmediaciones.
Las autoridades han informado de daños en otras infraestructuras, como una nave aislada y un hotel rural. Por el momento, no se han registrado daños en viviendas, una de las principales prioridades del dispositivo junto a la seguridad de las personas evacuadas.
En el operativo participan alrededor de 400 efectivos y una treintena de medios aéreos. Intervienen recursos de Castilla-La Mancha, la Unidad Militar de Emergencias, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y otras administraciones.
Entre ellos hay medios de la Comunidad de Madrid, que en las primeras horas del incendio movilizó desde el parque de bomberos de Alcalá cuatro dotaciones terrestres, una unidad de mando y 19 efectivos.
El incendio ha obligado además a cortar la CM-110 entre Atienza y Campisábalos y la CM-1001 hasta Congostrina, además de otros tramos en carreteras provinciales y regionales de la zona.
Por ahora, el fuego no supone una amenaza directa para Alcalá de Henares ni se han adoptado medidas preventivas para sus vecinos. La evolución del viento, la extensión del incendio y la situación de los confinamientos marcarán las próximas horas.
