- Más de 2.500 permisos concedidos desde los primeros exámenes; ocho convocatorias y un 80% de aprobados.
- El permiso será obligatorio para miles de conductores en un plazo de 18 meses vigente desde el 1 de abril de 2025.
La profesionalización del sector VTC en la Comunidad de Madrid ha dado un salto en 2025. Tras la entrada en vigor del reglamento autonómico a comienzos de 2024 y las primeras pruebas celebradas en primavera, el examen de habilitación se ha consolidado como la puerta de acceso al permiso obligatorio. En paralelo, el Gobierno regional ha intensificado el ritmo de convocatorias para responder a la demanda del sector y a los plazos que marca la normativa.
Según los datos oficiales, la Comunidad ha otorgado ya más de 2.500 permisos específicos de conductor de VTC en apenas medio año desde los primeros exámenes. En lo que va de 2025 se han celebrado ocho procesos selectivos con 1.150 inscritos y una tasa de éxito del 80% entre quienes finalmente se presentan a la prueba. El compromiso del Ejecutivo autonómico es alcanzar, como mínimo, una docena de convocatorias a lo largo del año, ajustando el calendario a la demanda.
El permiso no es un trámite menor. La normativa fija un horizonte de 18 meses, vigente desde el 1 de abril de 2025, para que los profesionales que operan en la región dispongan de esta habilitación. El volumen potencial es elevado: se estima que alrededor de 18.000 trabajadores requerirán el permiso, una cifra que explica el calendario intensivo de exámenes y la carga de trabajo administrativo asociada.
El examen consta de 60 preguntas tipo test repartidas en cuatro módulos: conocimientos de lengua castellana; uso de dispositivos de navegación, itinerarios y destinos de interés en la Comunidad de Madrid; primeros auxilios y accesibilidad; y servicio público y normativa que regula la actividad VTC. El enfoque combina competencias prácticas —como la planificación de rutas y la atención a personas con movilidad reducida— con conocimientos básicos de reglamentación y seguridad.
No todos los conductores tienen que pasar por el aula. Más de 2.000 de los permisos emitidos hasta la fecha se han concedido por la vía de la exención del examen a profesionales que acreditan experiencia previa: al menos un año continuo de actividad o dos años acumulados en los cuatro anteriores a la entrada en vigor del decreto. Esta vía ha permitido aliviar la presión sobre las primeras convocatorias sin renunciar al objetivo de homogeneizar requisitos.
En términos de servicio, la implantación del permiso busca reforzar la calidad percibida por el usuario y fijar un estándar común para empresas y plantillas. En el corto plazo, el ritmo de habilitaciones facilitará la adaptación del sector a la temporada alta y a eventos con picos de demanda. En el medio plazo, la homologación de competencias y la exigencia de conocimientos básicos en seguridad, accesibilidad y normativa deberían reducir incidencias y dar más certidumbre al mercado.
Con la maquinaria ya en marcha, el Gobierno de la Región prevé mantener un calendario estable de exámenes durante los próximos meses para absorber la demanda pendiente. La cuenta atrás de 18 meses, activa desde el 1 de abril de 2025, marcará el ritmo de las empresas para regularizar a sus plantillas. El reto ahora es doble: sostener el ritmo de convocatorias y garantizar que la profesionalización prometida se traduzca en una experiencia más segura y predecible para el usuario.










