Las guitarras volverán a sonar en el O’Donnell el 18 de abril con una nueva edición solidaria de Bombartaker

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Foto de stock / Kireyonok_Yuliya - Freepik

El parque O’Donnell volverá a llenarse de música, barras y ambiente de peña el sábado 18 de abril con una nueva edición de Bombartaker, el festival solidario impulsado por El Juglar y Sepultureros. La cita reunirá actividades por la mañana, conciertos por la tarde y una recaudación que este año irá destinada a CAJE y APACAMA.

La organización ha dado ya por cerrado el programa y habla de “cartel completo” para una edición que busca repetir el tirón de años anteriores. Bombartaker se ha ido haciendo un hueco en la agenda local con una mezcla bastante reconocible de barras, peñas, música en directo y ambiente de jornada larga, más cerca del festival de calle que del concierto aislado de unas pocas horas.

Por la mañana, el acceso será con donativo voluntario. Según la información difundida por los organizadores, habrá actividades para público infantil, animación, venta de chuches, una clase de gimnasia de mantenimiento con acompañamiento musical a cargo de Raúl Gallego y una clase de bachata impartida por Vibrarte Dance Studio, además de otras propuestas repartidas a lo largo del día.

El golpe fuerte llegará por la tarde, cuando Bombartaker pondrá sobre el escenario a Agua Rata, Vagos Permanentes, Petersellers, Mejunje, Galletazo y Me Fritos and The Gimme Cheetos. La entrada costará 10 euros en venta anticipada y 12 euros en taquilla. Los organizadores han precisado además que los menores de 16 años deberán ir acompañados por una persona adulta y que los menores de 14 podrán acceder mediante donativo voluntario.

Más allá del cartel musical, una parte importante del festival vuelve a estar en todo lo que rodea a los conciertos. Durante toda la jornada habrá barras para comida y bebida, una fórmula habitual en este tipo de citas porque amplía la recaudación y convierte el paso por el recinto en una forma más de colaborar. También se venderán camisetas benéficas por 10 euros, con reserva previa hasta el 25 de marzo para asegurar talla y recogida en el propio festival.

La recaudación irá este año a CAJE, el Colectivo de Acción para el Juego y la Educación, y a APACAMA, asociación centrada en la prevención y la atención a personas afectadas por cáncer de mama. La elección de ambas entidades refuerza una idea que Bombartaker lleva años explotando con bastante claridad: usar una jornada de música, comida y ambiente peñista para sostener proyectos sociales concretos.

Ese modelo explica también el peso que ha ido ganando el festival con el paso del tiempo. Según la propia organización, las últimas ediciones han permitido donar cerca de 40.000 euros. No es una cifra menor para una cita nacida desde el tejido festivo y asociativo, y ayuda a entender por qué Bombartaker insiste en una fórmula que no se queda solo en los directos, sino que reparte la recaudación entre entradas, barras, actividades y merchandising.

El 18 de abril, el parque volverá a entrar poco a poco en esa secuencia ya conocida: primero las actividades de la mañana, después las barras, el trasiego de gente y, al final, los directos. Bombartaker regresará así al O’Donnell con la misma idea con la que se ha hecho un hueco en el calendario local: convertir una jornada de fiesta en apoyo concreto para proyectos sociales de la ciudad.

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