- La evasión se produjo en la primera semana de 2026, cuando la reclusa se escondió en el camión de un proveedor durante una descarga en Madrid I.
- La Policía Nacional la detuvo en Coslada y, tras su reingreso, fue trasladada el 3 de enero a la prisión de Estremera.
Una interna consiguió fugarse del centro penitenciario Madrid I, en Alcalá-Meco, en una huida planificada para aprovechar el movimiento habitual de las tareas logísticas, según ha publicado The Objective. La evasión se produjo en los primeros días de 2026 y obligó a activar el protocolo de búsqueda tras detectarse su ausencia en el recuento del módulo.
De acuerdo con fuentes penitenciarias citadas por el medio, la reclusa esperó un momento de mayor trasiego en su módulo para salir sin levantar sospechas. A continuación, se dirigió a la zona de descarga del recinto y se introdujo en un camión de un proveedor que había accedido por la mañana para entregar distintos productos.
El vehículo completó el servicio y abandonó la prisión con dirección a Madrid, según el relato de esas mismas fuentes. La fuga no se detectó de inmediato: los funcionarios advirtieron la desaparición horas después, durante el recuento reglamentario en el módulo.
Una vez confirmada la ausencia, el personal del centro dio la voz de alarma y activó el procedimiento previsto para este tipo de incidentes. Las mismas fuentes indican que se informó a las fuerzas de seguridad, al juzgado de guardia y al juez de vigilancia penitenciaria para formalizar la situación y tramitar la orden de búsqueda.
La huida, sin embargo, fue breve. La Policía Nacional localizó y detuvo a la interna en Coslada pocos días después, tras averiguar su paradero. Tras la detención, fue conducida de nuevo a la cárcel de Alcalá-Meco.
Posteriormente, Instituciones Penitenciarias decidió su traslado a otro centro. El cambio de prisión se ejecutó el 3 de enero y la interna pasó a cumplir condena en Madrid VII, el centro penitenciario situado en Estremera.
El episodio ha abierto, además, un análisis interno sobre lo ocurrido. La Inspección Penitenciaria inició una información para esclarecer las circunstancias de la fuga y ya ha entrevistado a varios funcionarios que aquel día estaban asignados a la vigilancia, sin que por ahora se haya incoado expediente disciplinario.
