- El homenaje recuerda el papel de la ciudad complutense en la preparación del viaje que cambió la historia.
- La figura de Isabel la Católica sigue marcando el legado cultural y patrimonial de Alcalá.
Alcalá de Henares vivió este martes un nuevo homenaje a Isabel I de Castilla, en el 574 aniversario de su nacimiento. La Asociación Círculo Hispanista Complutense convocó a vecinos y simpatizantes para recordar la figura de la monarca frente al monumento erigido en su honor junto a la entrada principal del Palacio Arzobispal, uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.
La escultura, realizada en 2004 por el artista Santiago de Santiago, fue trasladada a su emplazamiento actual tras su inauguración en la plaza de las Bernardas. La figura de la reina, que originalmente portaba una pluma —desaparecida hace casi dos décadas—, permanece como testimonio de la profunda huella que Isabel dejó en Alcalá.
No en vano, el Palacio Arzobispal fue el escenario del primer encuentro entre la soberana y Cristóbal Colón, una entrevista decisiva que sentaría las bases para la expedición que cambiaría la historia del mundo. Aquella reunión, celebrada el 20 de enero de 1486, fue impulsada por el confesor real, fray Hernando de Talavera, quien recomendó a los Reyes Católicos recibir al navegante genovés.
Para perpetuar la memoria de ese momento histórico, se inauguró en las inmediaciones del Palacio la Casa de la Entrevista, una antigua iglesia reconvertida hoy en sala de exposiciones y biblioteca. Este espacio recuerda la trascendental conversación entre Colón e Isabel, que sentó los cimientos de la exploración transatlántica.
La conexión de Isabel la Católica con Alcalá se refuerza, además, con el nacimiento en la ciudad de su hija menor, Catalina de Aragón, el 16 de diciembre de 1485. Catalina, quien llegó a ser reina consorte de Inglaterra, está considerada una figura crucial en los vínculos históricos entre España y Gran Bretaña.
Aunque la historiografía ha planteado debates sobre la localización de la primera audiencia de Colón, con Córdoba como posible escenario alternativo, los documentos contemporáneos —como los escritos de Hernando de Pulgar— corroboran que Alcalá de Henares fue el lugar que acogiera aquella entrevista clave.
El acto organizado este 22 de abril sirvió, una vez más, para reforzar el papel central que la ciudad desempeñó en uno de los momentos más importantes de la historia moderna. Un vínculo que perdura en la memoria colectiva y que Alcalá de Henares mantiene vivo a través de gestos que recuerdan su pasado ilustre.
