- La jornada inaugural del viernes 9 de enero marca el inicio de tres días dedicados al mundo cofrade en el Monasterio de San Bernardo.
- Conciertos, apertura de la zona expositiva y los primeros encuentros culturales centran el arranque de la feria.
El arranque de la Feria Nacional Cofrade sitúa a Alcalá de Henares en el foco del calendario cultural de enero con una propuesta poco habitual para estas fechas. La ciudad da la bienvenida a hermandades, bandas y artesanos de distintos puntos de España en una primera jornada que sirve de toma de contacto y adelanta el pulso de la Semana Santa. El Monasterio de San Bernardo se convierte desde primera hora en el epicentro de esta cita de alcance estatal.
La jornada del viernes 9 de enero abre oficialmente la I Feria Nacional Cofrade con la inauguración del recinto y la puesta en marcha de la zona expositiva instalada en Las Bernardas. Desde el inicio, el espacio reúne a profesionales y visitantes interesados en el patrimonio artístico y artesanal vinculado a la Semana Santa, con la presencia de bordadores, imagineros, orfebres y firmas especializadas procedentes de distintos puntos del país.
A lo largo del día, la música procesional adquiere un protagonismo progresivo. Las primeras actuaciones y conciertos sirven como carta de presentación de una feria que combina el carácter expositivo con una programación cultural pensada para integrarse en la vida urbana. Los sones cofrades comienzan a escucharse tanto en el interior del monasterio como en enclaves cercanos del centro histórico, anticipando el ambiente que se intensificará durante el fin de semana.
La jornada inaugural incluye también los primeros encuentros culturales y espacios de diálogo en torno al mundo cofrade. Estas actividades abordan cuestiones relacionadas con la tradición, la evolución de la Semana Santa y su dimensión cultural, en un contexto que busca favorecer el intercambio entre hermandades, músicos y profesionales del sector.
El inicio de la feria cumple así una doble función: por un lado, activar el espacio expositivo y establecer los primeros contactos entre participantes; por otro, introducir al público general en una cita que se desplegará plenamente en las jornadas del sábado y el domingo. El viernes actúa como antesala de los días centrales, marcando el tono y el ritmo de un evento que aspira a consolidarse en el calendario cultural de la ciudad.
La Feria Nacional Cofrade continúa durante el sábado con una programación más intensa en calles y plazas del centro histórico, y se cierra el domingo con actos litúrgicos y conciertos de despedida, completando tres días en los que Alcalá se convierte en punto de encuentro del mundo cofrade a nivel nacional.










